Bryan Castillo.3 junio
Todos los estudiantes del colegio deben pasar por este detector. Foto: Bryan Castillo.
Todos los estudiantes del colegio deben pasar por este detector. Foto: Bryan Castillo.

El colegio Rincón Grande de Pavas es un verdadero ejemplo en temas de seguridad, pues tienen un moderno detector de metales para evitar que los estudiantes o personas ajenas a la institución entren armados.

De acuerdo con Rolando Solano, director de este centro educativo, este es el único colegio que cuenta con un aparato como este.

Gracias al dispositivo han decomisado cuchillos de todos los tamaños, hachas, manoplas y hasta armas hechizas.

Solano, quien también es vecino de ese conflictivo lugar, comentó que este artículo lo adquirieron para darle más seguridad, no solo a los colegiales, también a los profesores.

El director recordó que entre el 2004 y 2005, varios docentes fueron asaltados con pistolas y cuchillos por estudiantes que iba a “turistear” al cole, esto precisamente es lo que quieren evitar.

El detector de metales lo compraron hace dos años, pero fue en el 2018 cuando lo instalaron debido a que tenían reportes de estudiantes que ingresaban armados.

Les costó 800 mil colones, el dinero salió del presupuesto que les da el Ministerio de Educación Pública (MEP) y hasta el momento ha servido de mucho porque ya nadie se atreve a entrar al cole con estos objetos.

“El proceso es normal, el detector está en la entrada, los estudiantes pasan y si suena se les pide que abran el bulto para ver si tienen algo, también les pedimos que saquen los objetos de metal que tienen en las bolsas”, comentó.

Estos artículos se han decomisado en en centro educativo. Foto: Bryan Castillo.
Estos artículos se han decomisado en en centro educativo. Foto: Bryan Castillo.

En caso de sorprender a algún colegial armado, llaman a los padres de familia y a oficiales de la Fuerza Pública que se encargan de realizar un parte detallando lo decomisado.

“Al estudiante se le bajan entre 20 y 30 puntos en la nota de conducta y se le manda a trabajar con los orientadores para conocer a fondo que está pasando con él”, expresó el director.

Solano explicó que quienes son más conflictivos en este tema son los estudiantes de sétimo; sin embargo, desde que se instaló el dispositivo, se han presentado pocos casos.

“Por dicha los estudiantes de ahora tienen más consciencia y saben que no pueden venir a hacer loco aquí, a lo que tienen que venir es a estudiar y eso lo han captado casi todos”, afirmó Solano, quien dijo que la población de estudiantes es de 1.400.

“En el colegio hacen diferentes actividades con la comunidad estudiantil y eso ha ayudado mucho”. Kattia Grosser, directora de Vida Estudiantil del MEP
Cámaras frenan el bullying

Además del detector, el colegio Rincón Grande cuenta con 38 cámaras para vigilar los movimientos de los estudiantes y de las personas que caminan cerca de la institución.

“Esa inversión nos costó ocho millones de colones, la hicimos hace cinco años. Tenemos un centro de control con dos pantallas, ahí vigilamos todo lo que pasa. Por ejemplo, problemas entre estudiantes, si le hacen daño a las instalaciones y también si alguien de afuera se quiere meter”, mencionó.

Vicente Bolaños, profesor de Estudios Sociales y coordinador académico de este centro educativo, afirmó que las cámaras han ayudado no solo en temas de seguridad, también en prevenir actos de bullying.

El docente aseguró que desde que las instalaron han disminuido los casos en un 80% por trimestre, es decir, si antes recibían 10 denuncias por bullying, ahora solo reciben dos.

“Los padres y los estudiantes están contentos, claramente hay otras cosas que debemos mejorar, pero este colegio es un ejemplo para otros directores y para la comunidad por los esfuerzos que se están haciendo”, agregó.

Kattia Grosser, directora de Vida Estudiantil del MEP, felicitó a la institución por las medidas preventivas que han tomado, en las que se han involucrado profesores, estudiantes y padres de familia.

En la institución hay 38 cámaras que vigilan cada rincón. Foto: Bryan Castillo.
En la institución hay 38 cámaras que vigilan cada rincón. Foto: Bryan Castillo.