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Después de dar a luz a sus gemelas quedó siete días en coma, hoy celebra que se graduó de la Universidad Nacional

Dazneth Gutiérrez sufrió un paro cardiorrespiratorio durante la cesárea, estuvo siete días en coma y conoció a sus hijas hasta 11 días después de nacidas.

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Mientras sus gemelitas llegaban al mundo, Dazneth Gutiérrez Parrales luchaba por seguir en él. Un paro cardiorrespiratorio durante una cesárea la dejó siete días en coma, sin saber que ya era mamá de dos niñas.

Cuando por fin abrió los ojos, estaba rodeada de cables, aparatos y preguntas. Once días después del nacimiento pudo conocer a Adhara Victoria y Dahiara Cristina.

Poco más de un año más tarde, volvió a vivir otro momento inolvidable: recibió el título universitario que durante meses creyó que nunca llegaría a tener.

Dazneth Gutiérrez sufrió un paro cardiorrespiratorio durante la cesárea, estuvo siete días en coma y conoció a sus gemelitas hasta 11 días después de nacidas.
Dazneth Gutiérrez recibió su título universitario poco más de un año después de sobrevivir a un coma provocado por complicaciones durante el parto. (Corrtesía UNA/Cortesía)

La joven, de 25 años, nacida en Liberia y vecina de La Cruz, Guanacaste, se graduó el pasado 30 de mayo de Educación Rural para Primero y Segundo Ciclo en la Universidad Nacional (UNA), una meta que terminó convirtiéndose en el símbolo de una segunda oportunidad de vida.

Mientras muchas madres recuerdan el nacimiento de sus hijos como uno de los días más felices de su vida, Dazneth también recuerda que ese 21 de abril del 2025 estuvo a punto de convertirse en el último.

“Solo recuerdo que a las 8 de la mañana fui a la clínica de La Cruz porque tenía contracciones. Cuando llegué tenía cuatro centímetros de dilatación y me trasladaron al Hospital de Liberia.

“Al llegar me dijeron que las bebés ya venían bajando y de ahí no recuerdo absolutamente nada más”, contó. Lo siguiente que recuerda ocurrió ocho días después.

Durante la cesárea sufrió una hemorragia masiva que provocó un paro cardiorrespiratorio.

Dazneth Gutiérrez sufrió un paro cardiorrespiratorio durante la cesárea, estuvo siete días en coma y conoció a sus gemelitas hasta 11 días después de nacidas.
La joven liberiana conoció a sus gemelas hasta 11 días después de haberlas traído al mundo. (Corrtesía UNA/Cortesía)

El personal médico luchó contrarreloj para salvarle la vida y fue necesario practicarle una histerectomía (extirpación del útero) para controlar el sangrado. Durante siete días permaneció en coma.

“Al octavo día me desperté muy asustada. Veía pacientes por todos lados, veía cables, vías y aparatos. Yo me preguntaba dónde estaba y qué hacía ahí.

“No entendía nada de lo que estaba pasando. Poco a poco me fueron explicando todo lo que había ocurrido”, recordó.

Ni siquiera sabía que sus hijas ya habían nacido. Mientras ella permanecía inconsciente, Adhara Victoria y Dahiara Cristina también peleaban sus propias batallas.

Las pequeñas tuvieron que ser intubadas y permanecieron internadas en Neonatología.

“Yo siento que vivimos un milagro. Cuando me pongo a analizar todo lo que pasó, todavía me cuesta creerlo. Gracias a Dios las tres estamos vivas y con buena salud”, afirma.

Las primeras fotografías, el primer llanto y el primer contacto entre una madre y sus hijas quedaron suspendidos por la emergencia médica.

Dazneth Gutiérrez sufrió un paro cardiorrespiratorio durante la cesárea, estuvo siete días en coma y conoció a sus gemelitas hasta 11 días después de nacidas.
Don Arturo Cerda fue un apoyo fundamental para que Dazneth pudiera completar su práctica profesional supervisada. (Corrtesía UNA/Cortesía)

“Hasta el día 11 me llevaron a verlas. Ellas estaban en Neonatos.

“Fue un momento muy especial porque yo no había podido conocerlas antes. Habían llegado al mundo y yo ni siquiera sabía todo lo que había pasado”, recordó.

Hoy las gemelas tienen un año y un mes. Cada sonrisa de ellas le recuerda que sobrevivir valió la pena.

La recuperación fue lenta. El cuerpo todavía sanaba cuando la universidad le puso enfrente un nuevo desafío: iniciar la práctica profesional supervisada. Muchos le aconsejaban esperar. Ella también dudó.

“Yo decía: Dios mío, ¿cómo voy a hacer la práctica si apenas me estoy recuperando?

“Lo veía muy difícil, pero también me repetía que no había llegado tan lejos para rendirme. Entonces me armé de valor y la hice igual que mis compañeros”.

Durante casi tres meses realizó la práctica en la Escuela Las Vueltas, en La Cruz.

Nada de eso habría sido posible sin el apoyo incondicional de su esposo, Arturo Cerdas, quien reorganizó su vida para cuidar a las gemelas y permitirle seguir persiguiendo el sueño por el que tanto había luchado.

“Mi esposo se puso la diez. Pedía permisos, cambiaba horarios de trabajo y hacíamos de todo para que pudiera cuidar a las gemelas mientras yo estaba en la escuela. Hicimos prácticamente milagros para organizarnos”, contó con tremendo agradecimiento.

Dazneth Gutiérrez sufrió un paro cardiorrespiratorio durante la cesárea, estuvo siete días en coma y conoció a sus gemelitas hasta 11 días después de nacidas.
Explica la mamá graduada que durante el embarazo de las gemelitas todo fue perfecto. (Corrtesía UNA/Cortesía)

Cuando escuchó su nombre durante la graduación del pasado 30 de mayo, no vio únicamente un escenario universitario.

Volvió a verse en aquella sala llena de cables, recordó el miedo de despertar sin entender qué había ocurrido, pensó en sus gemelas, en su hijo Eydriel, de siete años, en su esposo y en todas las veces que creyó que tendría que renunciar.

Entonces tomó el título entre sus manos. “Sentí una alegría enorme y una satisfacción increíble porque hubo momentos en que lo veía imposible.

“Cuando tuve el título en mis manos me dije: sí valió la pena tanto sacrificio. Ya es mío, aquí lo tengo”.

Lejos de detenerse, Dazneth ya estudia la licenciatura en Educación y sueña con ejercer la profesión que tanto esfuerzo le costó alcanzar.

A veces todavía conversa con su esposo sobre todo lo vivido. “Le digo que todavía no lo asimilo.

“Es algo increíble. Pienso en el coma, en todo lo que pasó, en mis hijas, en la graduación y siento que Dios me dio una segunda oportunidad para seguir adelante”.

La lucha por vivir fue muy fuerte por eso la mamá ve su actualidad como un milagro. (Melissa Fernández)
Eduardo Vega

Eduardo Vega

Periodista desde 1994. Bachiller en Análisis de Sistemas de la Universidad Federada y egresado del posgrado en Comunicación de la UCR. Periodista del Año de La Teja en el 2017. Cubrió la Copa del Mundo Sub-20 de la FIFA en el 2001 en Argentina; la Copa del Mundo Mayor de la FIFA del 2010 en Sudáfrica; Copa de Oro en el 2007.

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