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Fue mamá a los 19 años y a los 35 se convirtió en la primera graduada universitaria de su familia

Yazmín Vega estudió en la Universidad Nacional y este 2026 consiguió uno de los mayores logros de su familia

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Una joven de 35 años consiguió uno de sus mayores logros al graduarse de la universidad tras cuatro años de estudio y, no solo eso, se convirtió en la primera de su familia en obtener un título universitario.

Yazmín Vega no podía creer el tener en sus manos el título de la carrera de Planificación Económica y Social, enfocada en elaborar estrategias para comunidades y empresas, de la Universidad Nacional el pasado 29 de mayo.

“Estaba como en shock. Fue muy bonito. Sentía como que había logrado algo que tanto me costó”, dijo a La Teja.

“Para mí fue un orgullo demasiado grande, porque no era solo mío, sino también de toda mi familia”, añadió.

Yazmín Vega obtuvo el primer título universitario de su familia
Yazmín, una joven mamá de 35 años, se convirtió en la primera de su familia en obtener un título universitario. (Yazmín Vega/Yazmín Vega)

Vega empezó la carrera a los 31 años, en 2022, en el campus Coto, ubicado en la sede regional Brunca; es decir, en el cantón de Corredores.

Su deseo de salir adelante y darles una mejor vida a sus hijos la llevó a entrar a la universidad.

“Más que todo fue mi impulso por salir adelante y tratar de ser mejor cada día”.

Según el sexto estudio “Seguimiento de las personas graduadas universitarias 2020-2022 de las universidades costarricenses” del Observatorio Laboral de Profesiones (OLaP) del Consejo Nacional de Rectores (Conare), el 68,5% de las personas graduadas universitarias (de más de 14.000 egresados) en ese periodo son la primera generación de sus familias en conseguir un título universitario.

Este estudio fue dado a conocer a principios de junio de este año.

Yazmín, vecina de Buenos Aires de Puntarenas, se convirtió en mamá muy joven, a los 19 años, por lo que dejó sus estudios. Sin embargo, nunca cerró esa puerta, pues decidió retomarlos cuando sus hijos crecieran.

“Quedé en tercer año del colegio; retomé mis estudios en el Cindea de Ciudad Neily. Ahí saqué cuarto y quinto año y obtuve mi bachillerato. Los profesores me apoyaron demasiado y me dijeron que siguiera estudiando”, contó.

Tras concluir sus estudios de secundaria, Yazmín hizo los exámenes de admisión y logró entrar a la Universidad Nacional, dejando de lado las etiquetas y los miedos.

“Me postulé a la Universidad Nacional y luego obtuve la beca, gracias a Dios. Durante los cuatro años de carrera tuve muy buenas notas y fui estudiante asistente de Vida Estudiantil y también de un profesor”, dijo.

Sin embargo, sus años universitarios no siempre fueron arcoíris y mariposas, pues tuvo que atravesar momentos difíciles.

Cuando la joven mamá estaba estudiando en la universidad, su papá sufrió un quebranto de salud y, por eso, hubo ocasiones en las que tuvo que perder exámenes para llevarlo a San José a citas médicas.

“Le dio un paro. Yo era la única que estaba a cargo de él en ese entonces. Le pusieron marcapasos y muchas cosas. Fueron cuatro largos años en los que pasaron demasiadas cosas; no todo fue color de rosa”, dijo.

No todo fue color rosa para Yazmín Vega
Mientras Yazmín Vega estudiaba en la universidad, su papá tuvo un quebranto de salud y además, tuvo que perderse las reuniones escolares de sus hijos. Durante ese tiempo, tuvo el apoyo de su esposo y algunos familiares. (Yazmín Vega/Yazmín Vega)

Además, por la universidad, tuvo que perderse varias reuniones de sus hijos en el colegio y la escuela. Sin embargo, contaba con el apoyo de muchas personas, especialmente de su esposo, su mamá, su hermana y su sobrina, quienes estuvieron atentos al cuido de los menores.

“Me sentía mal porque decía que estaba dejándolos a ellos de lado para vivir lo mío, pero en realidad era para que ellos salieran adelante. Los profesores me ayudaron mucho”, contó.

Actualmente, su hijo se prepara para entrar a la universidad el próximo año, mientras que su hija cumplió 15 años en mayo.

“Son una bendición demasiado grande. Son el impulso que tengo todos los días para levantarme y salir adelante. Son demasiado buenos hijos”, expresó.

Incluso, durante estos cuatro años tuvo que madrugar para irse muy temprano a la universidad. A Yazmín le tomaba una hora y 20 minutos llegar a la sede en transporte público.

“A veces, teníamos que irnos a las 5:00 a.m. y entrábamos hasta las 8:00 o 9:00 de la mañana. Otras veces salíamos en la noche y no pasaba el transporte público. Pasé por muchas cosas, pero gracias a Dios, se logró”, dijo.

En ese momento, ella vivía en el cantón de Corredores, donde creció con su familia, pero actualmente reside en Buenos Aires de Puntarenas.

Algo que a Yazmín le gustaría transmitir a la gente es que nunca es tarde para estudiar.

“No me arrepiento de haber estudiado tarde. Nunca es tarde para estudiar y cuando a uno le gusta estudiar, salir adelante y prosperar, no hay tiempo, ni edad, ni nada de eso”, comentó.

La joven señaló que se ve como una inspiración para su familia, pues después de que ella empezara a estudiar, algunos primos y su hermana siguieron el mismo camino.

“Inspiré también a tres compañeras del Cindea. Les dije: ‘Vamos, yo les ayudo a matricular’ y ganaron la admisión. Ahí están en Coto”, compartió.

“A una compañera, que tiene 46 años, le dije que nunca es tarde para estudiar, que no se sintiera vieja. Ahora en noviembre termina la carrera en Planificación Económica y Social”, agregó.

Yazmín Vega busca inspirar a otros
Yazmín Vega inspiró a algunos de sus primos y su hermana. Ella insiste que nunca es tarde para estudiar. (Yazmín Vega/Yazmín Vega)

Yazmín hizo un llamado a todas las personas que quieren hacer realidad sus sueños, pero que tienen miedo por su edad, para que dejen de lado los límites y lo hagan.

“Sí se puede salir adelante, sea como sea. Hay que hacer las cosas con miedo. Los límites están en la mente; la edad no es un limitante para salir adelante”, expresó.

Ingrid Hidalgo

Ingrid Hidalgo

Periodista de Nacionales. Licenciada en Comunicación de Masas de la Universidad Federada San Judas Tadeo.

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