La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reveló un dato interesante: Costa Rica es el tercer país del mundo con más nacimientos fuera del matrimonio.
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Según el informe de la OCDE, se reportó que el 74% de los nacimientos en el país, con datos del 2023, son de bebés cuyos padres no estaban casados. Esto significa que, de acuerdo con la cifra de nacimientos reportada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), aproximadamente 37.152 bebés nacieron fuera del matrimonio.
Recordemos que el INEC publicó en un informe en 2024 que en el 2023 se registraron 50.205 nacimientos.
Pero, ¿qué afectació tiene un niño cuyo padres no están casados o que creció sin alguno de sus papás? La sicóloga María Ester Flores comentó que puede sufrir de una inseguridad en su infancia y en su adultez porque hay una herida de abandono y de rechazo.
“El niño va a sentir ese rechazo de sus progenitores porque todo ser humano va a añorar al padre y a la madre. No se va a sentir merecedor del amor ni del éxito. Tiene que luchar mucho conforme va creciendo a sentirse que vale”, dijo.
La experta señaló que los niños también pueden sentir envidia hacia otros que pueden celebrar el Día del Padre. Además, se sienten obligados a madurar más rápido de la cuenta perdiendo parte de su infancia y a consolar a la mamá.
“Tienden a no odiar a esa figura, sino a añorarla profundamente, pero llevan ese dolor pendiente toda la vida. También sienten mucha responsabilidad de ayudar a la mamá que le tocó solita trabajar y sacar adelante a sus hijos”, comentó Flores.
Otra arista que la sicóloga mencionó es que el hijo producto de una infidelidad de un hombre casado siente vergüenza.
“Sienten rencor de que el papá si quiere los hijos de su familia y crecen con un estigma del hijo de la infidelidad, del pecado. Les cuesta más superar ese trauma porque aman a la mamá, pero a la vez le tienen rencor por haberse metido en una relación y son producto de eso”, dijo.
Otra cara de la moneda
También hay niños que nacieron fuera del matrimonio que tienen a ambos de sus padres, pero no están casados. Este es el caso de Tatiana Abarca, quien tuvo a su hija hace 8 años y la cría junto con el progenitor en casas separadas.
“No estaba dentro de mis planes ser mamá, pero no descartaba la posibilidad. Lo que sí tenía muy presente es que no quería una vida en matrimonio. No sé si más adelante cambiará el sentimiento. Considero que el matrimonio es una ocasión que no debe tomarse a la ligera, es un compromiso muy profundo”, dijo.
Aunque ella y el papá de su hija no están juntos como pareja, tienen una relación basada en el respeto y el cariño y ambos se preocupan por el bienestar de la menor.
“La maternidad no es nada sencilla. A veces, el día a día es lo más duro. Siempre se necesita una red de apoyo porque definitivamente una sola no puede, es muy difícil”, expresó.
Ella cuenta con el apoyo de sus padres, así como de los abuelos de su hija, pues trabaja a tiempo completo.
La dinámica familiar que mantiene Abarca con el papá de la niña es muy sana, pues, según la mamá, nunca los ha visto discutir.
“Nunca nos ha visto discutir al papá ni a mí, eso no existe para ella en un entorno familiar. Esta dinámica nos ha permitido tener una crianza muy sana. Ambos hemos estado presentes. Ella ha visto que hay mucha armonía”, comentó.
Aunque tiene una dinámica familiar muy bonita, Abarca ha sufrido de estigmas por haber tenido a su hija fuera del matrimonio porque muchas personas, desde el punto de vista social y religioso, lo ven mal.
“Los estigmas son muy complejos y sobre todo para la mujer porque, por ejemplo, a mí me toca recibir comentarios como: ‘Ah, es que fulanita sí lo supo hacer bien, se casó por la Iglesia y después construyó una familia’. Así lo quiso hacer ella, yo soy una persona diferente. Hago caso omiso, pero es muy difícil ser señalada”, expresó.
“Siempre las señaladas somos las mujeres porque el papá sí puede decidir irse, pero yo no puedo porque la que está haciendo mal soy yo”, añadió.
Abarca comentó que su hija no ha recibido bullying por su dinámica familiar, pues asiste a una escuela que respeta todo tipo de familia y los niños no están expuestos a este tipo de bullying.
Por otra parte, ella cree que hay personas han cambiado de opinión sobre formar una familia en matrimonio.
“Pienso que la gente ya ha aprendido que formar una familia no depende de un estado civil, sino que más como del compromiso o la responsabilidad de criar a un niño”, opinó.
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