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El gravísimo error que la mayoría comete al quemarse en casa y que desata peligrosas infecciones

Enfriar la zona con agua, evitar remedios caseros y saber cuándo acudir al médico puede reducir el daño y prevenir complicaciones.

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Una olla con agua hirviendo, una salpicadura de aceite o una plancha caliente. Las quemaduras están entre las lesiones domésticas más frecuentes y ocurren en segundos. Actuar bien desde el primer momento ayuda a limitar el daño y el riesgo de infección.

La médico general de la CCSS, Almudena Asenjo, explica que lo primero es alejarse de la fuente que provocó la lesión.

“Ante una quemadura lo primero que debemos hacer es separarnos de la fuente de lesión y refrescar la zona con agua fría durante unos minutos”, recomienda la doctora Asenjo.

Después de enfriar la zona, si tiene una gasa estéril o un paño limpio, puede cubrir la lesión mientras recibe atención.

Las de primer grado afectan solo la piel superficial y causan enrojecimiento, dolor y calor. Según Asenjo, suelen manejarse en casa con hidratación, aloe vera y evitando el sol mientras cicatrizan.

Las de segundo grado afectan capas más profundas y presentan ampollas.

“Estas quemaduras, por el riesgo que conlleva que se rompa la ampolla y se infecte, deben de ser tratadas en el centro de salud”, señala Asenjo.

El riesgo de infección no es menor; en mayo de 2026 el Ministerio de Salud y la CCSS reportaron un brote de Pseudomonas aeruginosa en la Unidad Nacional de Quemados del Hospital San Juan de Dios, con siete casos confirmados, que llevó al cierre temporal del centro mientras se reforzaban protocolos de limpieza.

En las de tercer grado, el daño compromete todas las capas y requiere atención especializada de inmediato.

Aplicar mantequilla, aceite, pasta dental, café o alcohol no acelera la sanación; al contrario, dificulta la valoración médica y sube el riesgo de infección.

“Todo esto lo único que va a hacer es retrasar la curación de la quemadura y aumentar el riesgo de infección”, advierte Asenjo.

Tampoco se deben romper las ampollas: “No vamos a reventarlas, ya que lo único que vamos a hacer es abrir una puerta de entrada para gérmenes”, enfatiza.

Si alguna prenda quedó pegada a la piel, no debe arrancarse: hay que esperar a que la retire personal de salud.

Acuda a un centro de salud si la quemadura tiene ampollas o es profunda, la causó electricidad o químicos, está en cara, manos, pies, genitales o articulaciones, es extensa o muy dolorosa, o muestra signos de infección como pus, fiebre o mal olor.

Asenjo recuerda además mantener al día la vacuna del tétano: “Si no lo estamos o no lo sabemos con claridad, acudiremos a nuestro centro de salud para completar la inmunización”, concluye.

¿Qué cosas sí debe hacer?: aléjese de la fuente, enfríe con agua corriente, cubra la zona y busque atención si la lesión es profunda o extensa.

En cambio, no coloque hielo directo, no use remedios caseros, no reviente ampollas ni retire ropa pegada a la piel.

Según la OMS, las quemaduras se producen sobre todo en el hogar y el trabajo, y en su mayoría pueden prevenirse con medidas simples como manipular con cuidado los líquidos calientes y mantener a los niños lejos de la cocina.

Actuar con calma en los primeros minutos puede marcar la diferencia entre una recuperación rápida y una lesión con más complicaciones.

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