Uno escucha historias de terror y quejas de la gente sobre el servicio de Lumaca, así como las condiciones de sus buses, por ejemplo, presencia de bichos, asientos en mal estado, buses varados, entre otras cosas.
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Por eso La Teja se dio la tarea de ir y venir de Cartago con Lumaca para ver cómo nos iba.
De hecho, aprovechamos la vuelta para hablar con cartagineses sobre el transporte público que brinda esta empresa.
Vivimos los dos escenarios, nos tocó en un bus nuevo y en otro viejito.
Alrededor de las 8:00 a.m. de este martes 3 de marzo llegamos a la terminal de Lumaca en San José centro y nos topamos con la sorpresa de que el bus que nos iba a llevar hasta Cartago era uno nuevo.
La semana pasada esta empresa autobusera anunció la incorporación de 10 unidades nuevas a su flota.
Sin embargo, unos días después del anuncio, Lumaca indicó que se tratan de buses fabricados en 2023, pero que sí eran nuevos porque no habían sido usados durante estos tres años.
“Se trata de unidades totalmente nuevas, con cero kilómetros de uso real, ya que permanecieron almacenadas en el plantel de otra empresa y nunca fueron puestas en operación comercial”, comunicó la empresa.
“Es importante aclarar que estos autobuses no han prestado servicio previo, no han transportado pasajeros y no presentan desgaste por uso”, añadió.
Al ver que era un bus nuevo, prestamos mucha atención a los detalles, por ejemplo, los asientos eran distintos y de grosor delgado.
Sin embargo, notamos un detalle; las ventanas se veían sucias, aunque llevaban pocos días de usadas, según el anuncio de Lumaca.
El viaje a Cartago duró aproximadamente una hora. Pasamos por Zapote y luego por la carretera Florencio del Castillo hacia el cantón central de la provincia brumosa.
Para el viaje de regreso a San José, nos tocó un bus viejo, uno de los famosos azules y nuestra experiencia fue bastante distinta a la que tuvimos en la mañana.
Así nos fue de regreso
Caminamos hacia la terminal de Lumaca en Cartago, que se encuentra a unos metros de la estación del tren.
Adentro se sentía que estaba sucio y los asientos incómodos, son gruesos y casi no había espacio entre los asientos.
De hecho, se me cayó un labial lo di por perdido porque entre el asiento y la ventana estaba realmente sucio. Ni me pasó por la mente meter la mano por ahí para recuperar el labial.
Aproximadamente una hora después llegamos a San José y mientras bajábamos en una de las salidas del bus, notamos lo que parecían ser manchas de chicle, como si nunca se limpiara ese área, incluso, había polvo en el piso de ese autobús.
Con este bus podemos comprender la molestia que tienen muchas personas.
Usuarios se quejan de buses varados
Estando en Cartago fuimos a las Ruinas -y alrededores- para hablar con algunas personas que disfrutaban de una mañana soleada y fresca. Había personas de todas las edades, desde adultos mayores hasta jóvenes. Algunas acompañadas y otras solas.
Cuando conversamos con los usuarios, confirmamos lo que habíamos escuchado, quejas por el mal servicio y las pésimas condiciones de los buses.
Lo interesante es que muchos comentaron lo mismo: buses varados que les han provocado problemas laborales y personales.
Por ejemplo, una persona nos comentó que sus hermanos utilizan con frecuencia buses de Lumaca para ir a trabajar a San José, pero muchas veces se han quedado varados en el camino, lo que les ha generado llegar tarde al trabajo.
Elías Rafael Vizcaya y Lorena Pérez son otros usuarios que han sufrido problemas por el mal servicio.
A Pérez le sucedió algo similar cuando usaba el servicio.
“Se varó el bus y tenía que esperar por traslado, que llegara otro porque imagínate, ya habíamos pagado el pasaje. Nos tuvieron ahí hasta 20 minutos hasta que pasara otro”, recordó.
Víctor Villalobos comentó a La Teja que un bus de Lumaca en el que viajaba se quedó varado en Ochomogo.
“Iba por una cita médica, hace como como unos cuatro meses, y se quedó varado subiendo Ochomogo y ahí tuvimos que esperar a que llegara un bus y yo llegué tarde a la cita”, contó.
Incluso, cuando íbamos de camino a la terminal de Lumaca en San José en la mañana, escuchamos la radio comunicando que un bus de esta empresa autobusera se había varado, lo que generó presas.
Definitivamente los usuarios se merecen un buen servicio, desde las condiciones del bus hasta el trayecto, independientemente la zona del país, pues este es un transporte que muchos dependen y es más económico que trasladarse en Uber, DiDi o taxi.
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Un recorrido real en buses de Lumaca reveló diferencias entre unidades nuevas y antiguas, además de quejas de usuarios por el servicio y buses varados.








