“Somos frutos del fuego, productos de una cordillera volcánica que arde y fecunda nuestro suelo”, así describe el chef Jairo Vega su relación con el pejibaye. “El pejibaye a mí me acompaña desde que soy carajillo”, cuenta, y asegura que en su restaurante ha preparado unas 100 recetas con este producto: harinas, panes, pastas y chichas.
Es un legado indígena, los españoles contabilizaron más de 30 mil palmas en el país, y hoy sigue siendo protagonista de ferias como la de Tucurrique, en Cartago. Pero más allá de su arraigo cultural, también esconde beneficios que muchos desconocen.
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Energía natural
El pejibaye contiene carbohidratos complejos que el cuerpo aprovecha poco a poco, lo que mantiene la sensación de saciedad y evita bajones de energía. Por eso es una buena opción como merienda o antes de hacer ejercicio.
Bueno para la digestión
Es una fuente importante de fibra, lo que favorece el tránsito intestinal, previene el estreñimiento y ayuda a mantener saludable la microbiota. Además, prolonga la sensación de llenura, útil para quienes buscan controlar su peso.
Aliado del corazón
Contiene grasas saludables, principalmente monoinsaturadas, similares a las del aguacate, que dentro de una alimentación balanceada pueden ayudar a mantener niveles saludables de colesterol.
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Vitaminas y minerales esenciales
Aporta vitamina A (vista, piel, sistema inmunológico), vitamina C (defensas y colágeno), vitamina E (antioxidante), potasio (músculos, nervios y presión arterial) y magnesio (múltiples funciones del organismo).
Antioxidantes que protegen las células
Su color anaranjado o rojizo proviene de carotenoides, compuestos antioxidantes que ayudan a proteger las células del daño de los radicales libres, asociado al envejecimiento y a enfermedades crónicas.
Un poco de proteína vegetal
A diferencia de la mayoría de frutas, el pejibaye aporta una pequeña cantidad de proteína vegetal, lo que lo hace nutricionalmente más completo.
¿Cómo consumirlo?
Siempre debe comerse cocinado, pues crudo es difícil de digerir. Puede disfrutarse solo, con queso fresco, natilla, en ensaladas, purés o repostería. Aunque muchos lo acompañan con mayonesa, los nutricionistas recomiendan moderarla para no sumar grasas de más.
¿Quién debe moderar su consumo?
Por su aporte de carbohidratos y calorías, las personas con diabetes o que cuidan su peso no necesitan eliminarlo, pero sí controlar las porciones y consultar a un profesional en nutrición si tienen dudas.
“Nos empuja mucho hacia seguir nuestra identidad y esencia”, resume Vega. El pejibaye ha sido memoria y celebración, y hoy la ciencia confirma que también es una fuente de bienestar que vale la pena aprovechar con moderación.

