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Estuvimos en un funeral el 2 de noviembre: la misa, la experiencia y lo que nos dijo un hijo nos hizo reflexionar

Acompañamos una familia el 2 de noviembre, Día de los Muertos”, en uno de los momentos más duros de su vida

El Día de los Fieles Difuntos o Día de los Muertos, se celebra cada 2 de noviembre en gran cantidad de países de Latinoamérica y Costa Rica es uno de ellos.

En esta ocasión acompañamos a una familia de los barrios del sur de San José en el funeral de la gran jefa del hogar, la mamá.

Doña Bernabella Solórzano García, fue una muy querida y respetada vecina de barrio Cuba. Con mucho cariño todos le decían doña Nela y falleció el pasado 31 de octubre.

Doña Bernabella Solórzano García, fue una muy querida y respetada vecina de barrio Cuba. Con mucho cariño todos le decían “Doña Nela” y falleció el pasado 31 de octubre.
La misa comenzó a las nueve en punto de la mañana en barrio Cuba, (Eduardo Vega Arguijo/Eduardo Vega Arguijo)

A las nueve de la mañana en punto el padre Tito, de la parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, en barrio Cuba, comenzó la misa.

Fue una celebración de gran dolor para los familiares quienes recibieron palabras de consuelo de parte del sacerdote quien en esta ocasión, por ser 2 de noviembre, mantuvo las lecturas del día ya que tenían que ver con dejar este mundo y celebrar con Dios.

Doña Bernabella Solórzano García, fue una muy querida y respetada vecina de barrio Cuba. Con mucho cariño todos le decían “Doña Nela” y falleció el pasado 31 de octubre.
El padre Tito fue quien celebró la misa por el alma de doña Nela. (Eduardo Vega Arguijo/Eduardo Vega Arguijo)

“No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar.

“Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino”. Tomas le dice: “Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?”. Jesús le responde: “Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí”, fue el evangelio.

Doña Bernabella Solórzano García, fue una muy querida y respetada vecina de barrio Cuba. Con mucho cariño todos le decían “Doña Nela” y falleció el pasado 31 de octubre.
Familiares y amigos acompañaron el cortejo fúnebre. (Eduardo Vega Arguijo/Eduardo Vega Arguijo)

Una vez finalizó la misa, en la propia iglesia, llegó un momento demasiado emotivo, uno de los nietos de doña Nela, Danthe Cruz Zambrana, habló en nombre de toda la familia para agradecer a los que los acompañaron.

Doña Bernabella Solórzano García, fue una muy querida y respetada vecina de barrio Cuba. Con mucho cariño todos le decían “Doña Nela” y falleció el pasado 31 de octubre.
El cementerio Calvo está ubicado en barrio Cuba, atrás del mercado de Mayoreo. (Eduardo Vega Arguijo/Eduardo Vega Arguijo)

Además, recordó que su abuela le enseñó a cocinar, a ir por el buen camino de la vida e incluso “siempre recordaré el olor de la casa de mi abuelita. Fue una gran guía para mí”.

Doña Bernabella Solórzano García, fue una muy querida y respetada vecina de barrio Cuba. Con mucho cariño todos le decían “Doña Nela” y falleció el pasado 31 de octubre.
En medio de un gran dolor la familia de doña Nela trasladó el ataúd. (Eduardo Vega Arguijo/Eduardo Vega Arguijo)

Antes de finalizar sus palabras el nieto no olvidó que doña Nela nació y vivió muchos años en Nicaragua en donde le inculcaron una profunda devoción por la Inmaculada Concepción de María. Recordó muchos 7 de diciembre cuando su abuelita celebraba La Gritería y compartía con vecinos en su casa en medio oraciones, cánticos y buena comida.

Doña Bernabella Solórzano García, fue una muy querida y respetada vecina de barrio Cuba. Con mucho cariño todos le decían “Doña Nela” y falleció el pasado 31 de octubre.
Funcionarios de la municipalidad de San José y amigos de la familia colaboraron en el paso final. (Eduardo Vega Arguijo/Eduardo Vega Arguijo)

Por eso finalizó sus palabras a grito pelado haciéndole a todos los presentes, tres veces al mejor estilo nicaragüense una pregunta que nos arrugó a todos el corazón: “¿Quién causa tanta alegría?” Y todos respondimos tres veces, “la Concepción de María”.

Doña Bernabella Solórzano García, fue una muy querida y respetada vecina de barrio Cuba. Con mucho cariño todos le decían “Doña Nela” y falleció el pasado 31 de octubre.
Las flores amarillas con blanco en señal de amor quedaron como recuerdo. (Eduardo Vega Arguijo/Eduardo Vega Arguijo)

Tras la celebración, en procesión a pie, la familia se dirigió al cementerio Calvo, también en barrio Cuba por el mercado Mayoreo. Incluso en el recorrido los acompañamos y estuvimos hasta el último momento.

En el propio cementerio uno de los cuatro hijos, Alfredo, muy afectado, nos dijo: “Enterrar a mamá el propio día de los muertos es lo peor que me ha pasado. Es un golpe muy duro para cual uno nunca se logra preparar.

Doña Bernabella Solórzano García, fue una muy querida y respetada vecina de barrio Cuba. Con mucho cariño todos le decían “Doña Nela” y falleció el pasado 31 de octubre.
Doña Lilliana Porras de 75 años llegó al cementerio Calvo a poner bien guapa la tumba de un hijo fallecido. Le acompaña su hija, Rebeca Gamboa y una nieta, Sherazade Brenes de 9 años. (Eduardo Vega Arguijo/Eduardo Vega Arguijo)

“Mamá era muy querida por la gente y así se lo demostraron siempre. Ya ella está en el cielo, ya descansó. Estuvo muy enferma sus últimos días. Me alegra que ya está con Dios y con su amada Inmaculada Concepción de María”.

El 2 de noviembre se celebra en casi todos los cementerios del país con una misa especial. El origen de esta festividad es religioso. La Iglesia católica conmemora este día a quienes ya murieron, pero que, según la creencia, necesitan oraciones y misas de parte de los vivos para lograr su purificación del pecado y así alcanzar la presencia de Dios.

Doña Bernabella Solórzano García, fue una muy querida y respetada vecina de barrio Cuba. Con mucho cariño todos le decían “Doña Nela” y falleció el pasado 31 de octubre.
Doña Rita Fernández de barrio México, deja bien linda la tumba de su hijo en el cementerio Calvo. (Eduardo Vega Arguijo/Eduardo Vega Arguijo)

El 1 de noviembre se celebra el Día de Todos los Santos y honra a quienes fallecieron y ya están en el cielo. Es por eso que, oficialmente, en el año 998 la abadía benedictina de Cluny, en Francia, de la mano del abad san Odilón, se ordenó a todos los monasterios de su orden rezar y orar el 2 de noviembre por las almas que se encuentran en el purgatorio.

Misa del "día de los difuntos"  en el cementerio de La Mansión de Nicoya, Guanacaste, celebrada por el cura párroco el padre Juan Carlos Batista Castillo
Misa del "día de los difuntos" en el cementerio de La Mansión de Nicoya, Guanacaste, celebrada por el cura párroco el padre Juan Carlos Batista Castillo. (Luis Antonio Batista/Tomada de Facebook)

La Iglesia católica, desde Roma, decide adoptar la celebración del 2 de noviembre en el siglo XVI y así fue extendiéndose por todo el mundo como por ejemplo, México, en donde las fiestas por los difuntos dura días.

Monseñor José Manuel Garita, obispo de Ciudad Quesada, comenta sobre el Día de los Difuntos: “Esta conmemoración nos deja varias enseñanzas. Primera, redescubrir el valor de la esperanza cristiana frente a una cultura que teme hablar de la muerte, la disfraza o la niega.

Misa en el cementerio municipal de San Ramón el 2 de noviembre del 2026 por el Día de los Fieles Difuntos
Misa en el cementerio municipal de San Ramón el 2 de noviembre del 2026 por el Día de los Fieles Difuntos. (Municipalidad de SAn Ramón/Tomada de Facebook)

“El cristiano no huye de esta realidad, sino que la enfrenta desde la fe en la resurrección. Segunda, renovar nuestra confianza en la misericordia de Dios: nadie está perdido para siempre si se abre al amor de Dios. Tercera, mantener viva la práctica de orar por los difuntos, visitar los cementerios con fe, y ofrecer Misas en sufragio de quienes amamos. Y finalmente, vivir con los ojos puestos en la eternidad, conscientes de que la vida presente es camino y preparación para el encuentro definitivo con Dios”.

En el cementerio de Barreal de Heredia, la parroquia San José celebró la misa del 2 de noviembre
En el cementerio de Barreal de Heredia, la parroquia Patriarca San José celebró la misa del 2 de noviembre. (Parroquia San José Patriarca/Tomada de Facebook)
Eduardo Vega

Eduardo Vega

Periodista desde 1994. Bachiller en Análisis de Sistemas de la Universidad Federada y egresado del posgrado en Comunicación de la UCR. Periodista del Año de La Teja en el 2017. Cubrió la Copa del Mundo Sub-20 de la FIFA en el 2001 en Argentina; la Copa del Mundo Mayor de la FIFA del 2010 en Sudáfrica; Copa de Oro en el 2007.