Carlos Manuel Campos Murillo no es solo músculo. Es historia viva del deporte costarricense. A sus 46 años, este vecino de Santa Ana ha logrado lo que ningún otro atleta nacional en cualquier disciplina: subirse cuatro veces al podio en campeonatos mundiales realizados en diferentes años, convertirse en récord mundial, levantar una Cybertruck de Tesla de 4 mil kilos y abrirles camino a nuevas generaciones desde su propio gimnasio.
“Yo siempre pensé que se podía ser el mejor de Latinoamérica y por eso trabajé para lograrlo. Nada de esto fue casualidad”, dice Campos, conocido en el mundo del levantamiento de potencia como Manolo Campos, mientras repasa una carrera construida a punta de disciplina, perseverancia y sacrificios extremos.
De Barrio Córdoba al mundo
Manolo nació en Barrio Córdoba, en San José. Vivió en Desamparados, Aserrí, y fue en el 2012 cuando decidió abrir su propio gimnasio, el “MC Gym Training Center”, espacio desde donde hoy forma campeones.
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El deporte lo acompañó desde joven: jugó baloncesto, skate y deportes extremos, hasta que las pesas se cruzaron en su camino.
“No fue amor a primera vista, pero me enamoré. El día que competí en mi primer centroamericano y escuché el himno de Costa Rica, supe que quería esto para mi vida”, recuerda.
Una carrera de peso mundial
Su primer campeonato mundial llegó en el 2011, en París. Años después vendrían las medallas: bronce en Dubái 2019, plata en Noruega 2021, plata en Dinamarca 2022 y bronce en Lituania 2023. En total, 19 campeonatos mundiales disputados y siete veces el mejor levantador de América en distintas competencias.
En el 2022 llegó a ser número dos del ranking mundial Open, la categoría más fuerte del powerlifting. “Me ganó un estadounidense, pero llegar ahí es el reflejo de 24 años compitiendo al más alto nivel”, afirma.
Récords que pesan toneladas
Manolo posee dos récords mundiales en levantamiento de potencia: 427,5 kilos en sentadilla y 1.075,5 kilos en el total, suma de sentadilla, press de banca y peso muerto, la mayor marca lograda por un latinoamericano.
También rompió un récord mundial máster en halterofilia, al alzar 187 kilos en un campeonato realizado en Costa Rica. Y aunque levantar carros no le resulta complicado, reconoce que la Cybertruck blindada de Tesla, con más de 4.500 kilos, lo llevó al límite.
“En el primer intento fallé, pero en el segundo lo logré. Eso también es parte del deporte: caerse y volver a intentar”, asegura.
Si quiere conocer más de la historia de Manolo, puede encontrarla en el podcast “Póngase fuerte”, dirigido por el periodista Ricardo Silesky, ingresando a nuestro YouTube “La Teja”.
Padre, entrenador y ejemplo
Casado con Zelmira Sandi y padre de dos hijos (Elena de 11 años y José Manuel de 7), Manolo ve en su familia su mayor motivación. Elena, ya compite oficialmente: es campeona nacional infantil 2025 y ha levantado 100 kilos en sentadilla y 110 en peso muerto. “A ella le encanta este mundo y yo la acompaño, sin presionarla”, dice con orgullo.
Desde su gimnasio ha formado ya atletas ticos de nivel mundial como Isabel Ugalde, campeona mundial juvenil, así como Diego Dumani y Bashir Flores, ambos medallistas internacionales.
Un lugar entre los grandes
El reconocimiento a toda esa trayectoria llegó en el 2022, cuando Manolo fue informado por las autoridades del Comité Ejecutivo de la NAPF (Federación Norteamericana de Potencia) que pasaría a formar parte del Salón Internacional de la Fama, un honor reservado para figuras que han marcado época en este deporte.
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La noticia le llegó durante una competencia regional realizada en Panamá, donde, además de sumar medallas, dejó claro por qué su nombre ya está grabado entre los grandes.
En ese torneo dominó su categoría, fue elegido como el levantador más destacado del evento y también sobresalió a nivel centroamericano, cerrando así un año inolvidable para su carrera.
“Esto es el resultado de años de trabajo. Nada es de la noche a la mañana. Se ocupa genética, sí, pero sobre todo proponérselo y trabajar todos los días.
“Llegué a pesar 155 kilos con una dieta de 8 mil calorías diarias. Comía 10 huevos en el desayuno todos los días”, comenta Manolo, quien asegura que seguirá compitiendo el resto de su vida porque ama el deporte.
Quien quiera comenzar en este mundo puede contactarlo al 8868-7619, porque si algo tiene claro este tico de acero, es que los sueños, como el hierro, también se levantan con esfuerzo.






