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Ingeniera vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria que los dañó por completo en cinco días

Geannina Zúñiga es ingeniera y, a sus 42 años, la escazuceña depende de la hemodiálisis mientras espera un trasplante. Su fe y las ganas de volver a ayudar a otros la mantienen soñando y alegre.

El 21 de febrero de 2025, la vida de Geannina Zúñiga Herrera (Nina) dio un giro inimaginable.

A los 41 años, sufrió una infección que afectó su sangre y llegó hasta ambos riñones, por lo que se vio obligada a someterse a una cirugía de emergencia.

En apenas cinco días, perdió los dos riñones. Un año después, esta ingeniera en producción industrial, vecina del centro de Escazú, pasa largas horas conectada a una máquina de hemodiálisis y espera un trasplante que le permita recuperar parte de la independencia que tenía antes.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
Geannina, de 42 años, espera un trasplante de riñón que le permita recuperar parte de su independencia. (Eduardo Vega Arguijo/Eduardo Vega Arguijo)

“Yo sufrí una bacteriemia. Tuve una infección urinaria que se fue hacia el riñón, una pielonefritis. Mis riñones se infectaron, ambos tuvieron muchos abscesos y, en cuestión de cinco días, los perdí. Me operaron de emergencia para salvar mi vida”, recordó.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
Debe usar este catéter siempre para las hemodiálisis de los lunes, miércoles y viernes. (Eduardo Vega Arguijo/Eduardo Vega Arguijo)

Geannina es diabética tipo 1 desde hace 20 años, pero asegura que sus controles médicos mostraban que sus riñones y su hígado funcionaban bien antes de aquella complicación. Cuando llegó el momento de la operación, estaba desorientada por la infección y no comprendía completamente lo que ocurría.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
El rojo y el azul se conectan a una máquina que filtra su sangre durante 3 horas. (Eduardo Vega Arguijo/Eduardo Vega Arguijo)

“Mi familia se despidió de mí. Me trajeron un sacerdote que me puso los santos óleos. Uno agradece la visita y el acompañamiento, la parte espiritual, pero siente mucha incertidumbre, no sabe qué va a ocurrir.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
Es diabética por eso debe usar este parche especial que se encarga de la insulina. (Eduardo Vega Arguijo/Eduardo Vega Arguijo)

“Cuando vi entrar a mi hermano, dije: ‘Uy, ahora sí, es muy fuerte’. Vino el sacerdote y ahora está viniendo mi hermano y me está dando un abrazo. Lo que se viene es muy fuerte. Pero, al mismo tiempo, sentí esperanza y dije: ‘Bueno, yo soy valiente, muchas cosas he superado en la vida y esta no va a ser la última, todo de la mano de Dios y que se haga su voluntad’”.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
La señal del parque llega a este aparatico que mantiene las mediciones de azúcar. (Eduardo Vega Arguijo/Eduardo Vega Arguijo)

Geannina despertó el martes 25 de febrero, después de pasar varios días inconsciente. Había sobrevivido a una cirugía de alto riesgo, pero comenzaba una vida completamente distinta.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
Esta máquina es la que le da vida a Geannina, debe usarla tres horas tres veces por semana. (Cortesía/Cortesía)

“Vivir sin riñones es complejo, pero es posible. La máquina de hemodiálisis hace el trabajo que hacían mis riñones: filtra la sangre, elimina toxinas y ayuda a sacar los minerales que se acumulan en el cuerpo.

“La sangre sale por una manguerita roja, pasa por un filtro y regresa limpia por una azul. Yo vengo tres veces por semana, lunes, miércoles y viernes, y la sesión dura tres horas y media”.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
Foto especial porque ese día participó en un cumpleaños de una amiga y hasta se disfrazó. (Cortesía/Cortesía)

Las consecuencias van mucho más allá de lo que implica permanecer conectada a una máquina. Su alimentación, el consumo de líquidos, el descanso y la actividad física requieren una planificación constante.

Debe controlar minerales como el potasio y el fósforo, además de limitar los líquidos que ingiere a un máximo de un litro diario, incluidas las bebidas y el agua con la que toma sus medicamentos.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
En Atlanta para el 2023 con su esposo quien ya falleció. (Cortesía/Cortesía)

“La vida no se recupera como se conocía. Jamás. La vida cambia completamente, porque hay muchas cosas que producen los riñones. Uno aprende que la prioridad es uno, la salud física, la alimentación, el ejercicio y descansar lo suficiente para poder llevar una buena calidad de vida.

“Mi vida pasó drásticamente de una persona que trabaja y puede ser independiente, puede comerse una hamburguesa, a prepararse toda su alimentación y enfocarse mucho tiempo en cuidarse”.

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Día y lugar para el recuerdo. Volvió a la playa después de superar la pérdida de sus dos riñones. (Cortesía/Cortesía)

Durante más de tres meses estuvo hospitalizada en el San Juan de Dios. Hubo momentos muy duros, reconoce, pero encontró consuelo en la música de alabanza y en las personas que la acompañaron.

“Los momentos oscuros llegan dentro de la vida de uno, claro que sí, pero justo es ahí cuando creo que Dios habla y conecta con uno.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
Otra postal muy significativa porque tras la pérdida de riñones pudo hacer su primera salida del país en avión. (Cortesía/Cortesía)

“Durante mi hospitalización, la voz de Dios llegó a mí a través de muchas personas, desde el señor que servía la comida y me ponía música de alabanza hasta el asistente de pacientes que me bañaba en las mañanas. A través de la música volví a recuperar la esperanza”.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
"Viajes que atesoro en el corazón", dice de esta foto con su esposo. (Cortesía/Cortesía)

Su primer paseo después de superar la etapa más crítica fue a Punta Uva, en Limón. Organizó la visita con su familia para recibir la hemodiálisis temprano y poder sentir el mar. “Yo le decía a mi mamá: ‘Tómeme una foto que me vea yo frente al mar’”.

Geannina está en lista de espera para recibir un riñón. Por ahora, ninguno de sus familiares ha podido ser donante compatible. Sueña con volver a trabajar, viajar y convertir su experiencia en una forma de acompañar a otras personas.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
Para usted es una foto normal, para Geannina es un recuerdo de cuando podía compartir con perritos ya que ahora no puede. (Cortesía/Cortesía)

“Mi proyecto principal es conseguir un riñón, tratar de recuperar un poco la vida como la conocía. Con un riñón es más sencillo; por ejemplo, mi vida no dependería de una máquina.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
Sin sus dos riñones, sin el catéter y lista para entrar al cine. (Cortesía/Cortesía)

“Podría volver a pasear, viajar, seguir siendo testimonio, traer el trabajo a la vida y ayudar a otras personas. Donar órganos es donar vida, es donar un milagro para que otra persona pueda vivir. ¿Y usted me pregunta si soy un milagro? “Sí. Soy un verdadero milagro de Dios”.

También ha aprendido a mirar el futuro desde otro punto de vista: “No es que ante la desgracia una tenga que reaccionar bien o pensar positivo. Está bien pasar por esa oscuridad, está bien pasar por ese desierto.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
En Disney con la familia, en la boda de mi primita. (Cortesía/Cortesía)

“Hay que pasarlo, pero es el proceso lo que te forja. Si uno va a sobrepensar todo lo malo que le puede ocurrir, también hay que incluir qué es lo mejor que puede pasar”.

De acuerdo con la Memoria de Donación y Trasplante Costa Rica 2025, el país registró 66 donantes durante ese año, para una tasa de 12,71 donantes por millón de habitantes, la más alta de los últimos años.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
Antes de la bacteria con los papás en Las Vegas disfrutando a más no poder. (Cortesía/Cortesía)

Gracias a ese incremento, se realizaron 104 trasplantes renales, 53 hepáticos, 16 pulmonares y seis cardíacos. Además, la Caja Costarricense de Seguro Social hizo 179 trasplantes de córnea, la cifra más alta del periodo 2022-2025.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
Se dedica en redes sociales a dar mensajes super positivos. La puede ubicar en Facebook así: "Nina Zuhe". (Cortesía/Cortesía)

El Ministerio de Salud hace un llamado a informarse, conversar en familia y comunicar en vida la voluntad de donar órganos y tejidos. Cada donante puede beneficiar a múltiples pacientes.

Geannina Zuniga Herrera (Nina) vive sin los dos riñones por culpa de una bacteria la cual se los llevó en 5 días: “Soy un milagro total”.
Postal que la muestra tal cual antes de perder sus riñones y mientras trabajaba, en fin, tenía una vida normal como la suya y la nuestra. (Cortesía/Cortesía)

Para Geannina, esa decisión puede significar la diferencia entre continuar dependiendo de una máquina y tener una nueva oportunidad de vivir.

Mientras espera, conserva una seguridad: “Yo sé que hay días oscuros, hay días malos, pero vivir con la esperanza de que eso (el trasplante) llegará, de verdad es un gran motivo para vivir”.

Eduardo Vega

Eduardo Vega

Periodista desde 1994. Bachiller en Análisis de Sistemas de la Universidad Federada y egresado del posgrado en Comunicación de la UCR. Periodista del Año de La Teja en el 2017. Cubrió la Copa del Mundo Sub-20 de la FIFA en el 2001 en Argentina; la Copa del Mundo Mayor de la FIFA del 2010 en Sudáfrica; Copa de Oro en el 2007.