Cientos de personas asistieron desde diferentes puntos del país al traspaso de poderes en el Estadio Nacional este 8 de mayo y La Teja conversó con algunas de las personas, quienes afirmaron estar ahí llenos de fe por un futuro mejor para Costa Rica.
José Rodríguez conocido como Patrick Ericks es de Puerto Viejo de Limón y nos asegura que llegó al traspaso de poderes cargado de una gran contentera porque le encanta que doña Laura Fernández haya quedado presidente.
“Como dicen por ahí, el árbol está pintando bien, ojalá siga así”, dice. ¿Le ilusiona lo que viene?, le preguntamos.
“Es que uno no sabe hasta que comience el partido, es como en el fútbol, sin embargo, pinta bonito ese partido”, respondió.
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“Es un traspaso histórico. Esto es como cuando la selección nacional de fútbol tiene sus eliminatorias, pues ya llegó la final, ahora es cuando tiene que jugar mejor, en los próximos cuatro años”, explica don José quien llegó con fuerte corbata tricolor y dice que fue su esposa quien le alistó el chaine.
En el caso de Wálter Víquez, vecino de Santa Cecilia de Heredia, se levantó, cuenta, tipo 4:30 de la mañana porque por nada del mundo se perdería el traspaso, el primero al que asiste en su vida.
“Mi esposa me hizo empanaditas de frijol para el desayuno y con un buen cafecito arranqué el día muy bien. Estoy aquí en el traspaso con mucha fe de que este gobierno de doña Laura cumpla las expectativas del pueblo.
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“Si a ella le va bien, nos va bien a todos los costarricenses. Es importante poner en manos de Dios a la presidenta”, asegura don Wálter quien escogió su propio chaine: chonete, pañuelito rojo típico y camiseta blanca por el calor.
Ashley Porras es de San José y llegó muy emocionada al traspaso.
“Es la primera vez que vengo a un traspaso, pero lo que más me emociona es que mi hijo viva esta fiesta de la patria. Quiero que él disfrute de la democracia desde adentro”, comentó la mamá de Shendell, quien tiene 5 años.
“Vengo llena de esperanza porque necesitamos que el país mejore en todos los campos. Necesitamos un mejor país para nuestros hijos. Es lindo disfrutar de la fiesta democrática y lo ideal es que nos vaya bien a todos. Estoy aquí llena de esperanza”, reconoce Ashley.
Silvia Mendoza, vecina de Coronado, quien asistió con sus dos hijas, comenta: “Es un día de mucha alegría para la democracia.
“Mi ilusión es que tengamos un muy bien gobierno por el bien del país. Sí quería vivir el traspaso con mis hijas para que sientan la democracia en su corazón. El país necesita mejorar y esa es la gran fe”.



