Bryan Castillo.18 diciembre, 2018
El MEP invertirá cerca de ¢600 millones para que los estudiantes almuercen durante las vacaciones.
El MEP invertirá cerca de ¢600 millones para que los estudiantes almuercen durante las vacaciones.

Cerca de 30.000 estudiantes de escuelas y colegios tendrán la pancita llena durante las vacaciones.

El Ministerio de Educación Pública (MEP) abrió 200 comedores en centros educativos de todo el país para que los niños y jóvenes almuercen desde este lunes 17 de diciembre y hasta el martes 5 de febrero.

Los comedores escolares son una salvadota para las familias más pobres, por lo que una vez que llega el periodo de vacaciones comienza el estrés para los padres de familia que dependen de ese servicio para que sus retoños no pasen hambre.

Tal es el caso de una madre de familia de Pavas, a quien llamaremos Teresa (prefirió que no reveláramos su verdad identidad). Ella es una de las tantas mamás que se despiertan sin saber qué hacer para alimentar a sus dos hijos de 10 y 4 años.

Por eso la noticia es un gran alivio para ella y para sus dos pequeños, quienes se asegurarán, por lo menos, el almuercito durante estos días libres.

De acuerdo con el MEP, este servicio no solo será para los estudiantes, sino también para las personas menores de 18 años.

Doña Tere se dedica a labores domésticas, por día se gana entre cuatro y seis rojitos limpiando casas en su comunidad, sin embargo, no siempre hay bretecito.

“Soy madre sola, por cuestiones de la vida el papá de mis hijos nos abandonó y yo echo para adelante con ellos. No hemos aguantado hambre porque gracias a Dios siempre tenemos por lo menos arroz, frijoles y un tomate, cuando hay más platica le metemos un pedacito de salchichón o un bistec”, comentó esta pulseadora.

“Que abran los comedores me pegan una salvadota porque aunque suene feo es un gasto menos que hago y así ajusto para otras cosas de la casa”, añadió.

Cuenta que sus dos retoños irán este martes al comedor de la escuela a la que asiste el mayor, felices de la vida, ya que comerán algo diferente.

“Ellos no pasan hambre en la casa pero es como todo, a veces comer siempre lo mismo aburre, el mayor me ha dicho que está contento porque en el comedor de la escuela siempre le dan más cosas”, detalló.

Esta mamá relató que los momentos más complicados los vivió entre setiembre y diciembre, cuando los maestros estuvieron en huelga contra el plan fiscal.

“En ese tiempo el comedor no abrió porque no había quién lo hiciera. Como trabajo en casas entonces me tenía que llevar a mis hijos porque no podía pagar para que me los cuidaran, fue difícil pero por dicha siempre tuvimos algo para comer”, comentó.

Muchos docentes prefirieron estar en huelga que abrir los comedores. Foto: Alonso Tenorio.
Muchos docentes prefirieron estar en huelga que abrir los comedores. Foto: Alonso Tenorio.

Ella no juzga a los docentes por no preocuparse por los miles de niños que se quedaron, quizás, con la única comida que hacían al día, aunque sí les dejó un claro mensaje.

“Cuando alguien tiene algo que comer seguramente no le importa que otros no tengan, ellos (los maestros) tendrán sus motivos para hacer lo que hicieron, lo que les puedo decir es que Dios los bendiga y que ojalá nunca pasen por alguna necesidad porque es algo feo”, mencionó.

Cocineras de gran corazón

Doña Tere aseguró que antes de la huelga, cuando iba a recoger a su hijo después del almuerzo, las cocineras que conocían su situación le daban un gallito a ella y a su hijo menor.

“Esos gestos uno los agradece porque yo salía de limpiar una casa y me iba directo a recoger al mayor, a esa hora no me da tiempo de almorzar, pero gracias a la buena voluntad de esas señoras mis hijos y yo comíamos en la escuela”, explicó.

Pese a las preocupaciones diarias y las limitaciones, sabe que otras familias la pasan peor.

“Tengo vecinas con hijos que solo comen una o dos veces al día, ahora que los comedores van a estar abiertos me imagino que ahí van a estar”, concluyó.

Rosa Adolio, viceministra administrativa del MEP explicó que esta iniciativa se aplica desde las vacaciones del 2015 y que representa un derecho fundamental para que los niños y jóvenes de todo el país puedan desarrollarse bien en las aulas.

En todo el proceso se invertirán ¢509 millones en comida mientras que otros ¢63 millones serán para pagarle a los empleados de cocina que trabajen durante las vacaciones en los 200 centros educativos.

El horario de atención en los comedores será de 10 a. m. a 1 p. m. y los funcionarios de escuelas y colegios que activen este protocolo tienen que pasar lista a diario, seguir el menú autorizado y ofrecer la porción adecuada para cada población.

Los comedores empezaron a funcionar este lunes 17 de diciembre.
Los comedores empezaron a funcionar este lunes 17 de diciembre.