Monseñor Javier Román, obispo de Limón y presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, se recupera del infarto que sufrió el 25 de octubre pasado y reconoce que el proceso no ha sido fácil.
El religioso se sintió mal ese día después de asistir a varias actividades y al ser llevado al hospital, se descubrió que había sufrido un infarto y fue sometido a una cirugía de emergencia. Estuvo varios días en cuidados intensivos.
“Sigo en las terapias. No voy a mentir: algunas duelen, otras cansan, y a veces el cuerpo quiere rendirse… pero el alma no. Ya pasó un mes desde aquel infarto masivo fulminante que pudo haber cerrado mis ojos para siempre, pero Dios dijo: ‘Todavía no, aún te necesito’, y aquí estoy.
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“Ya manejo distancias cortas, estoy bajando de peso y cada día recupero un poquito más de fuerza. No es fácil. La disciplina pesa. La rehabilitación exige. Pero cada gota de esfuerzo es un recordatorio de que sigo vivo, sigo en pie y avanzando”, expresó monseñor en una publicación en su página de Facebook.
El obispo también mostró un video en el que se ve haciendo ejercicio y dijo que seguirá esforzándose por mejorar su salud.
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“Sigo caminando con las botas puestas, sin quitarme el polvo del camino, con la mirada firme y el corazón agradecido. Porque Dios me levantó para seguir con mi gente, para no abandonar la misión, para llevar su amor donde haga falta. Oren por mí, que yo oro por ustedes”, agregó.
Recordó que este fin de semana inicia el Adviento
Además, este sábado publicó un video para recordar que la Iglesia católica celebra el inicio del Adviento: el tiempo de espera de la Navidad, pero precisamente en medio de estas realidades es donde el Señor quiere nacer.
“Que este tiempo santo nos lleve a abrir nuestro corazón a Dios que nace, al Dios que llega sin imponer, que entra suavemente, que abraza nuestra fragilidad y que forma nuestra historia con cada gesto, cada oración, cada vela encendida; nos recuerden que no estamos solos”, manifestó el sacerdote.


