Franklin Arroyo.2 junio

Luz Marina Molinares, una mujer que estuvo en prisión durante casi un mes el año pasado porque no podía pagar una pensión alimentaria por ¢50 mil para mantener a un hijo menor de edad, logró volver a vivir con su retoño hace unos días.

Su hijo, quien en ese momento tenía 15 años, había decidido irse a vivir con un tío, (hermano de Luz Marina), por lo que decidieron pedirle una la pensión a la señora, que en ese momento solo tenía ingresos por ¢35 mil colones y estaba enferma de cáncer. Como Luz no pudo pagar durante cuatro meses seguidos la detuvieron. Ella pasó en el tabo entre el 7 de junio el 1 de julio del 2019.

Luz Marina Molinares estaba muy enferma cuando estaba en prisión. Foto: Archivo.
Luz Marina Molinares estaba muy enferma cuando estaba en prisión. Foto: Archivo.

Esta ruda historia la dio a conocer La Teja cuando un joven llamado Gerardo Zamora interpuso un hábeas corpus para que la mujer fuera liberada, pues además del cáncer, tenía diabetes, presión alta, lesiones en la piel, depresión, pérdida de visión, piedras en los riñones y pérdida de memoria, entre otros, por lo que la cárcel Vilma Curling no tenía las condiciones necesarias para que ella estuviera ahí.

El relato de doña Marina fue leído por un empresario de San José, que se solidarizó con la mujer y el mismo día que salió la publicación se puso en contacto con Zamora para liberarla. El buen samaritano tuvo que pagar ¢200.000 que era lo que la señora debía y se comprometió a pagarle la pensión mes a mes para que no volviera a prisión.

Comprometido

El hombre cumplió su palabra y le pagó la pensión a la mujer hasta que la semana pasada, Luz Marina le manifestó que su muchacho estaba con ella, así que el 21 de mayo fue el último pago que realizó el hombre.

“Mantuvimos la promesa de que le iba a cooperar para que no regresara a la cárcel. Luego del pago del 21 de mayo recibimos el mensaje con mucha alegría de que el hijo de Luz Marina había ido por voluntad propia al PANI para quitar la denuncia y que no había que pagar más la pensión”, explicó el hombre.

“No tengo los detalles sobre cómo se dio todo, pero la señora está alegre porque cualquier madre quiere que su hijo regrese a casa”, comentó.

El señor, quien nunca ha querido identificarse, dijo que se siente muy bien por haber contribuido a que Luz Marina no estuviera en la cárcel y también agradeció a La Teja por dar a conocer el caso.

“Es gratificante para mí haberle cumplido a la señora, ya que se le ofreció ayuda y se le mantuvo".

El hombre que la ayudó quiere mantener el anonimato. Foto: Archivo.
El hombre que la ayudó quiere mantener el anonimato. Foto: Archivo.

El comerciante compartió con La Teja el audio que le envió Luz Marina, en el que le daba la noticia de que no debía pagar más pensión.

“Es para comunicarle lo siguiente, le agradezco toda la ayuda que me brindó y el tiempo que estuve en la cárcel gracias a Dios fue poco. Apenas usted oyó el caso quería verme en libertad y gracias a Dios, a usted, a su esfuerzo y a su trabajito hoy tengo libertad y le comunico que desde hace un mes me dieron al güila, me lo dieron e 30 de abril”, expresó.

“Mi hijo fue al Pani, para decir que no quería estar más con su tío y que se quería reintegrar conmigo. Le he estado llamando y mandando mensajes a su asistente, pero no me contestaba, por eso me atreví a mandarle este WhastsApp”, añadió.

Doña Luz Marina aprovechó para decirle a su benefactor que su situación es difícil, ya que no tienen nada y deben empezar de cero.

“No le estoy llorando porque necesito, es bajo su voluntad y criterio, pero la pensión ya no la deposite a la cuenta de mi hermano, porque ya tengo a mi hijo. No contamos con apoyo de nada, de ninguna institución y si me quiere ayudar debe ser directamente a mí. Si me quiere dar un colón es a mí”, dijo.

Ella añadió su deseo es visitar al hombre a su empresa para expresarle su gratitud con un abrazo, mientras qué él dijo que valora ayudar a la señora, pero quizás no tan seguido.