Karen Fernández.7 septiembre

¿Se imagina estar presa por no pagar 60 céntimos?

Eso es lo que casi le pasa a nuestra última entrevistada en esta serie de testimonios de mujeres que tienen que pagar pensión y han caído en la cárcel de mujeres Vilma Curling (Buen Pastor).

Esta mujer ya no sabe qué hacer para mantenerse a flote y cumplir con sus responsabilidades. Foto: Jorge Navarro
Esta mujer ya no sabe qué hacer para mantenerse a flote y cumplir con sus responsabilidades. Foto: Jorge Navarro

“Cuando fui al juzgado luego de salir del módulo de pensiones en la cárcel, no me querían dejar salir porque faltaban 60 céntimos. Me parece demasiado extremo que sean tan drásticos y mi expareja debiendo doscientos mil colones y no le hacen nada. Tuve que pagarlos porque si no, no me podía ir”, explicó la madre, quien pidió mantenerse en el anonimato.

Ella estuvo detenida ocho días por una deuda de casi 300 mil colones a inicios de agosto de este año y cuenta que esa experiencia la traumó.

“Cuando estuve ahí en la cárcel hasta sufrí agresiones de otras privadas a las que no les caí bien. Una me rompió la ropa solo para hacerme ver que si no hacía lo que ella quería me atenía a las consecuencias.

"Hasta me amenazaron con apuñalarme e irme a buscar cuando estuviera afuera por no hacer lo que ellas me decían”, explicó la madre de cuatro hijos.

Aunque fue solo una semana lo que estuvo encerrada, la marcó tanto que ahora tiene problemas para dormir bien.

“Estoy deprimida por tanta frustración de ver que me están dejando sin mis derechos de madre y de mujer. He sentido hasta mareos durante el día mientras trabajo que me he tenido que ir a recostar. Y a como está la cosa, quizás no tenga para pagar la siguiente mensualidad. Las deudas no esperan y eso me enferma más”, explicó la vecina de Desampa.

Continuó narrando cómo llegó a pensar que no saldría de la cárcel.

“Tenía miedo de no salir, de no poder trabajar. Ha sido sumamente difícil, yo no puedo quedarme sin trabajo. Todo esto lo están sufriendo mis otros hijos que no tienen nada que ver”, dijo entre lágrimas la madre.

Historia se repite

Como todas las mujeres con las que conversamos, ella también asegura que fue víctima de violencia por parte del padre de sus dos hijos mayores.

“Me tuve que separar de mi ex porque era agredida. Él tomaba mucho licor y a veces hasta llegaba drogado. Una vez intentó matarnos a mi hijo y a mí cuando tenía él cinco años. Nos sacó un revólver”.

Él es quien le puso la pensión por su hijo, quien actualmente tiene 14 años.

“Se llevó a mi segundo hijo cuando tenía nueve años. Yo interpuse la denuncia, pero nunca me llamaron, el niño aún no estaba en edad de elegir uno de los padres para entonces. Él tenía que estar conmigo”, recordó.

Asegura que cuando eso ocurrió vivía en Pérez Zeledón y no se le notificó del proceso y por eso se lo dejaron a él.

Pese a que la pensión se la pusieron hace más de tres años, como su expareja debía pagar también la pensión por su hijo mayor, con ese dinero ella se ayudaba a pagar; sin embargo, el joven cumplió los 19 años y su padre no ha querido seguir depositando pese a que él sigue estudiando.

Teme hasta llamar por ayuda a la policía, con tal de que no se la lleven detenida por la pensión. Foto: Jorge Navarro
Teme hasta llamar por ayuda a la policía, con tal de que no se la lleven detenida por la pensión. Foto: Jorge Navarro

“Mi hijo mayor tiene tratamiento siquiátrico y cuando caía en depresiones, su padre aprovechaba para quitarse la pensión del que estaba conmigo. Además, le dice a mi hijo que yo soy mala madre, y que yo no me intereso por él, cosas que me duelen porque es mi hijo también. Como no me deja verlo no sé si está bien o mal. Tengo dos meses de no verlo”, aseguró.

Pérdidas económicas

La mujer tiene un negocito donde vende de todo, aseguró que tiene otros tres hijos que sacar adelante, dos de ellos menores de ocho años.

“A inicios de año estaba en otro local en San Miguel de Desamparados, pero empezaron a amenazarme y me dañaron varios artículos que tenía en mi negocio, lo que me dejó pérdidas de más de dos millones de colones. Ahora me pasé a este y se me han metido a robar y cuando llamo a la policía, en vez de atender mi denuncia, me quieren llevar presa por lo de la pensión. No puedo ni llamarlos”, comentó la afectada.

Asegura que si las cosas siguen así, pronto tendrá que cerrar y no tendrá con qué sacar adelante a sus hijos.

Además, afirma que en el último mensaje que recibió de su hijo, este le pide que encuentre la forma de recuperarlo, que él sabe que debe haber una manera de lograrlo.

"Con costos estoy saliendo con los gastos de alquiler, servicios y deudas del negocio, no me alcanza para pagar un abogado particular para el proceso de pensión y del juzgado de familia”, mujer que paga pensión.