Franklin Arroyo.15 noviembre, 2018

El arquitecto Alejandro Sáenz tiene evidencia fotográfica de lo que pudo haber sido el aterrizaje de un ovni en 1997 en Paso Llano de San José de La Montaña, en Barva de Heredia.

El profesional compartió con La Teja esa imagen y en esta se ve el zacate quemado en tres lugares. Es como si sobre la yerba se hubiera posado una estructura que irradiaba algún tipo de calor.

La foto fue tomada en enero de 1998, tiempo después de que en Tiquicia se desatara una oleada de avistamientos de la que hasta dieron cuenta los medios de comunicación.

Alejandro recuerda que algunos vecinos empezaron a hablar un día de finales de 1997 de una gran luz que bajó sobre un potrero como a las 2 de la mañana y que por miedo ninguno había dicho nada a las autoridades.

Picados por la curiosidad, él y varios amigos subieron al lugar del que hablaba la gente para investigar.

Esta imagen es del 25 de agosto y se aprecia una esfera de luz como a medio metro del suelo. Don Alejandro cree que cuando se observa una, hay que ver para el cielo porque anda uno cerca.
Esta imagen es del 25 de agosto y se aprecia una esfera de luz como a medio metro del suelo. Don Alejandro cree que cuando se observa una, hay que ver para el cielo porque anda uno cerca.

Lo que encontraron les llamó muchísimo la atención.

“El zacate crecía extraño o no crecía en los puntos de aterrizaje. Eran tres marcas ovaladas de aproximadamente metro y medio de largo que formaban un triángulo. Las marcas estaban separadas entre ellas por unos seis metros”, dijo don Alejandro.

En un punto del camino, él y sus amigos encontraron a un niño de unos ochos años al que le preguntaron si había visto algo raro y la respuesta que dio los sorprendió.

“Muy naturalmente nos contestó que en esa zona solo se veían dos cosas, aviones y naves. Le dijimos ¿qué es eso? y él dijo ‘las naves son unos discos plateados que cuando pasan hacen como abejas, así suenan’”.

Los muchachos quedaron más picados y quisieron saber más, entonces le preguntaron al chiquito si había visto personas y él contestó: “Unos señores que viven adentro de la montaña y que son unos gringos porque tienen el pelo rubio”,

Esta es una de las fotos del 98. Se observa a Alejandro señalando una huella del supuesto ovni. Foto: Alejandro Sáenz. Foto: Alejandro Sáenz.
Esta es una de las fotos del 98. Se observa a Alejandro señalando una huella del supuesto ovni. Foto: Alejandro Sáenz. Foto: Alejandro Sáenz.
En la foto se aprecian las tres marcas que dejó el ovni en forma de triángulo. Foto: Alejandro Sáenz.
En la foto se aprecian las tres marcas que dejó el ovni en forma de triángulo. Foto: Alejandro Sáenz.

Alejandro ha llegado a la conclusión de que era imposible que otras personas vivieran donde señaló el muchachito, un lugar conocido como el Bajo de la Hondura. “El niño los describió como altos y rubios, pero en esa zona no hay nada. Es muy misteriosa, siempre está llena de neblina y aún hoy cuesta llegar”.

En otra ocasión, también en 1998, Alejandro y varios amigos se encontraron a unos baquianos y les preguntaron qué sabían de ovnis y uno de ellos se mandó con una historia.

“Dijo que en una ocasión andaban varios de ellos cazando y explorando y nos llevaron (al sitio). ¡Es una caminada! Llegamos a un lugar desde donde se ve un río y un cañón y dijeron que sobre el playón habían visto posado un disco y tres personas vestidas de azul que tenían el pelo rubio. Allí fue donde hicimos la conexión con lo que el otro muchacho nos había contado", dijo Sáenz.

Añade que escucharon muchos relatos de gente que hablaban de que a cada rato entraban y salían luces de las montañas. Sáenz cree que esos seres podrían vivir allí.

Es muy común

La Teja fue a Paso Llano para conversar con los vecinos y saber si alguna vez han visto cosas para las cuales no tengan explicación.

Yamileth Vega nos contó algo. Dijo que una vez, a unos 300 metros de su casa, y mientras viajaba en moto con su marido, Henry González, vieron un ovni sobre sus cabezas.

“Estábamos recién casados y andábamos comprando el diario, como a las ocho de la noche y en un predio donde había como un clarito, se nos apagó la moto. Mi esposo la revisaba y nada y de un pronto salió un platillo. Algo lindo, como se ve en las películas, con luces que daban vueltas, pasó, desapareció y la moto arrancó”, dijo.

Su esposo recuerda aquello muy bien y detalla que se fueron para la casa más rápido que ligero.

Doña Yamileth añadió que ella tomó varias fotos con una cámara nueva que acababan de comprar, pero no salió ninguna. En esos tiempos no existía la fotografía digital, eran cámaras de rollo y resulta que el rollo completo se había velado.

Otra lugareña que solo se identificó como Lorena compartió esta anécdota. Recuerda que la mamá la despertó a ella y a sus hermanos un día como a la 1 de la madrugada porque habría lluvia de estrellas.

Lorena dijo que una vez captó en una seguidilla de fotos con el celu, una luz en movimiento, muy fuerte. El celular con las fotos ya no funciona. Fotos Melissa Fernández
Lorena dijo que una vez captó en una seguidilla de fotos con el celu, una luz en movimiento, muy fuerte. El celular con las fotos ya no funciona. Fotos Melissa Fernández

“Vimos un punto en el cielo, fijo, grande. Nos preguntamos qué era esa cosa que no hacía bulla y que no se movía, un punto amarillo. De repente la luz vino hacia nosotros, nos iluminó. Nos encandiló, nunca he visto una luz tan potente y en segundos desapareció. No supimos jamás qué era”, detalló la mujer.

Todos se metieron a la casa de inmediato y no salieron más.

Andrea González, otra vecina, tuvo también una experiencia en octubre de este año. Cuenta que vio un destello que pasó muy rápido por un potrero cerca de su casa. “Pasó como a medio metro del suelo, de un lado al otro del potrero. No dio tiempo de nada”, contó.

Una nota de La Nación del 25 de noviembre del 97 informa sobre los avistamientos del 22 de noviembre. El físico y astrónomo José Alberto Villalobos dijo que vio un objeto circular, que se movía bastante rápido y que era como una bola de ping pong, brillante y metálica, que viajaba acompañada por una especie de canica. Foto: Reproducción.
Una nota de La Nación del 25 de noviembre del 97 informa sobre los avistamientos del 22 de noviembre. El físico y astrónomo José Alberto Villalobos dijo que vio un objeto circular, que se movía bastante rápido y que era como una bola de ping pong, brillante y metálica, que viajaba acompañada por una especie de canica. Foto: Reproducción.

Ya saben, si van por las inmediaciones del volcán Barva, a Paso Llano o a Sacramento, lleven cámara y abran muy bien los ojos.