Shirley Sandí.1 septiembre, 2019

Christian Sánchez Portilla porta un título que representa mucho en su vida y en su salud, es el que lo acredita como un paciente que sobrellevó 24 sesiones de quimioterapia por seis meses.

(De izq. a der) Los pacientes Dennis Cubero, Christian Sánchez y John Navarro con sus respectivos títulos.
(De izq. a der) Los pacientes Dennis Cubero, Christian Sánchez y John Navarro con sus respectivos títulos.

Este ingeniero en computación se enteró que en otros países y en algunos hospitales de acá, realizan un tipo de graduación cuando los pacientes culminan ese tratamiento.

Este paciente de 36 años lo vivió en Estados Unidos con un tío abuelo suyo, quien ese día tocó una campanita y recitó un poema, cuya traducción dice: “Tres veces toca esta campana, tócala bien, su replicar dice claramente: ¡Mi tratamiento terminó, su curso acabó, y ahora sigo mi camino”.

Por esta razón, Christian decidió comprar una campanita y llevarla el 20 de agosto anterior al hospital Max Peralta de Cartago, ese día terminaba su ciclo de quimioterapia.

La idea era que él, junto a dos pacientes más en su misma condición -Dennis Cubero y John Navarro- hicieran sonar la campana en señal de culminación y así se lo hizo saber a médicos y enfermeras.

Pero el personal del hospital fue más allá, y mandó a hacer unos certificados a modo de “graduación”. Entre lágrimas de alegría, aplausos y una oración, este emotivo acto dio por concluida una ruda etapa que abre puertas a mejores momentos.

La graduación fue un momento muy emotivo para pacientes y el personal del hospital Max Peralta.
La graduación fue un momento muy emotivo para pacientes y el personal del hospital Max Peralta.

"Con el cáncer siempre es una situación de ansiedad, pero también de motivación y optimismo. Esta graduación es saber que una etapa difícil, que duró mucho tiempo, está concluyendo exitosamente. El acto ayuda a completar este ciclo y decir que de ahora en adelante nos enfrentamos a la vida con lo que traiga”, comentó el paciente, quien reconoció que también existe la posibilidad de que la enfermedad regrese.

“Tuve la convicción de donar la campana porque es una manera de devolverle a la institución, a sus funcionarios, tanto amor, comprensión y cariño que me han dado en este periodo. Fue una agradable sorpresa ver la tropicalización que hicieron con los títulos", enfatizó este vecino de Los Ángeles de Cartago.

Emotivo momento

Para los 18 trabajadores del servicio de Quimioterapia, la graduación fue un momento que marca un acontecimiento histórico en el hospital brumoso.

“Todos los esfuerzos tienen un fruto y el mayor logro es ver a estos tres valientes hombres alzar las manos, llorar de alegría y contagiar a los demás pacientes de perseverancia”, Margarita Solano, enfermera.

“Es una oportunidad para demostrar que el cáncer se trata y se supera. Estas tres personas dan un paso adelante, son futuros pacientes que dirán a la sociedad que son sobrevivientes al cáncer y lo más importante es que se convertirán en motivadores y con testimonios influyentes en la vida de otras personas que se diagnostican con la enfermedad”, comentó el doctor Alexánder Sánchez Cabo, director general a.i hospital Maximiliano Peralta.

En dicho centro médico se les da tratamiento de quimioterapia a 8.400 personas al año y los tipos de cáncer más comunes son de mama, colon, gástrico, leucemia y linfoma hoking.

Distintas reacciones

La idea trajo consigo reacciones diversas entre otros pacientes.

El futbolista Erick Marín, quien culminó su proceso este lunes en el hospital México, opinó que es una iniciativa muy buena la cual vio una vez en un video.

Este es el certificado que le entregaron a los
Este es el certificado que le entregaron a los "graduandos".

“Es como un incentivo de toda la lucha que uno llevó, que se la reconozcan, es bonito. Saber que uno superó esa etapa y que le den los créditos es importante. A mí me fue bien y mal, porque el proceso mío fue muy fuerte con el trasplante de células madre, la quimio era de tres días seguidos y luego el cuerpo queda sin defensas y enfrenta fiebres y bacterias, estuve inmovilizado en la cama, fue difícil”, comentó.

Agregó que a partir de ahora deberá seguir en control, por 60 días aislado hasta que lo den de alta una vez que la plaquetas y los glóbulos blancos suban a niveles normales.

El periodista Sergio González, quien hace poco superó el cáncer que tenía en el testículo, opina distinto sobre la iniciativa.

Christian Sánchez toca la campanita que donó al hospital para seguir con las graduaciones.
Christian Sánchez toca la campanita que donó al hospital para seguir con las graduaciones.

"Creo que cada quien tiene derecho a celebrar a su manera cuando culmine este duro proceso, respeto todo, pero en mi caso no estoy de acuerdo con una graduación, creo que lo más importante es llevar el proceso, que también es emocional, con un especialista psicológico. Para mí, más bien es una lección para llevar una vida mejor.

“Hay que tener muy claro que culminar la quimioterapia o estar en remisión, no es estar curado, es un paso más hacia la cura, pero a veces nos dicen ‘estás en remisión, ya estás bien’, sí, pero siempre bajo controles, no significa que debés bajar la guardia”, enfatizó.

Colaboró: Henry Segura, periodista CCSS