Pedir comida express a través de aplicaciones móviles o servicios de entrega a domicilio se ha convertido en una solución rápida y cada vez más frecuente en los hogares; sin embargo, el Colegio de Profesionales en Nutrición enciende las alarmas.
La entidad asegura que la dependencia constante de estas plataformas de delivery está poniendo en riesgo la salud de las familias al desplazar la cocina casera.
La doctora Elizabeth Delgado, especialista en nutrición, explica que si bien las aplicaciones de entrega a domicilio ofrecen un ahorro de tiempo y gran comodidad en el día a día, esconden un factor de riesgo.
Muchas de las comidas que se adquieren por esta vía contienen altas cantidades de sodio, grasas saturadas, azúcares añadidos y calorías. Consumir estos elementos de forma regular deteriora progresivamente la salud.
LEA MÁS: Me tocó renovar la licencia y le cuento cómo me fue para que eche para su saco
“La preparación de alimentos en casa permite tener un mayor control sobre los ingredientes, las porciones y los métodos de cocción. Esto facilita incorporar alimentos frescos y nutritivos, además de regular el consumo de sal, azúcar y grasas”, detalló la experta.
Alerta por aumento de alimentos ultraprocesados
La caída en el hábito de cocinar en casa suele ir de la mano con un preocupante aumento en el consumo de alimentos ultraprocesados.
De acuerdo con la nutricionista, la alta ingesta de estos productos está directamente asociada con un mayor riesgo de padecer:
- Sobrepeso y obesidad.
- Hipertensión arterial.
- Diabetes tipo 2.
- Enfermedades cardiovasculares.
Además, depender de la comida preparada comercialmente genera un déficit nutricional. Las personas tienden a consumir menos porciones de frutas, vegetales, leguminosas y cereales integrales, privando a su organismo de la ingesta necesaria de fibra, vitaminas y minerales esenciales.
LEA MÁS: Tres trucos para que lave sus ollas sucias y desgastadas y las deje como nuevas
El impacto directo en los niños
El fenómeno de la “comida express” tiene un agravante cuando se analiza desde el seno familiar: el impacto en la niñez. Los hábitos alimentarios se forman en el hogar, y los menores aprenden por imitación observando a los adultos.
“Cuando se cocina menos en casa, existe una mayor exposición a comidas rápidas y productos ultraprocesados. Esto puede influir en las preferencias alimentarias de los niños y aumentar el riesgo de problemas de salud relacionados con una alimentación inadecuada”, advirtió la Dra. Delgado.
Para combatir esta tendencia, la experta desmitificó la idea de que cocinar requiere invertir largas horas en la cocina. Retomar el control de la alimentación saludable es posible aplicando estrategias prácticas como:
- Planificar el menú semanal con anticipación.
- Preparar porciones grandes para abarcar varios días.
- Distribuir las tareas de la cocina entre todos los miembros de la familia.
- Involucrar a los niños en actividades sencillas y seguras a la hora de preparar los alimentos.
El Colegio de Profesionales en Nutrición hace un llamado a la población a encontrar un equilibrio inteligente. Si bien las aplicaciones de entrega son convenientes para momentos puntuales, la cocina casera debe seguir siendo la herramienta principal y fundamental para garantizar el bienestar integral y la salud a largo plazo de las familias.


