En medio de la polémica por la forma en la que se eligen y reeligen los magistrados en Costa Rica, la diputada Abril Gordienko, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), presentó una reforma constitucional que tiene como fin mejorar el procedimiento de esos nombramientos.
Hay magistrados que se vuelven eternos en sus puestos y eso genera indignación en muchas personas que sienten que las reelecciones en esos importantes puestos deberían tener un límite.
Más espuela y menos juventud
Bajo el expediente 25718, bautizado como “Magistraturas Independientes y Experimentadas”, la iniciativa busca que a la Corte Suprema de Justicia solo lleguen personas con mucho recorrido profesional.
Actualmente, la Constitución permite que un abogado de apenas 35 años pueda llegar a ser magistrado. Pero Abril y los otros legisladores que impulsan la iniciativa consideran que para un puesto de ese calibre se requiere más madurez, por lo que proponen elevar la edad mínima a 50 años.
“Considero que para que tengamos magistraturas experimentadas e independientes debemos elevar la edad mínima para acceder a esa posición”, explicó de forma muy directa la legisladora.
Requisitos más estrictos para cuidar la silla
Pero la edad no es lo único que cambiaría. El proyecto también plantea que los aspirantes demuestren al menos 15 años de ejercicio profesional. Hoy en día, la ley solo les pide 10 años.
Además, se busca establecer reglas claras para garantizar que se elija a los mejores de los mejores, dejando de lado los compadrazgos políticos.
Entre estos nuevos filtros destacan la comprobada probidad (honradez), una trayectoria destacada y hasta las publicaciones académicas que hayan hecho los candidatos a lo largo de su carrera.
Freno a las reelecciones eternas
Otro punto que llama muchísimo la atención de la propuesta es que le pone un límite a la cantidad de tiempo que un magistrado puede quedarse en su puesto.
La propuesta dice que estos altos jueces serán elegidos por periodos de ocho años, pero solo podrán ser reelegidos hasta por dos periodos iguales.
Además, se especifica que una vez que dejen el puesto, no podrán aceptar cargos políticos ni litigar en la misma sala donde trabajaron durante los siguientes dos años.
Un escudo contra el narco y la corrupción
Según detalla el texto de la reforma, blindar estos nombramientos no es un capricho, sino que es una necesidad urgente para evitar que el crimen organizado y el narcotráfico metan sus garras en las instituciones de justicia.
La diputada Gordienko contó que trabajó este documento con el valioso apoyo de expertos constitucionalistas. Además, ya cuenta con el respaldo y las firmas de otros nueve diputados de cuatro fracciones distintas.
El proyecto incluye un transitorio único. Esto significa que las nuevas reglas se aplicarán únicamente a los magistrados que se elijan a partir de la aprobación de la ley, respetando las condiciones de quienes ya están en funciones.


