El diputado José Miguel Villalobos, del Partido Pueblo Soberano (PPSO), contó en el plenario legislativo que él le dio a su hijo una bebida alcohólica por primera vez a los 13 años, para que “aprendiera a tomar” con el papá.
Las declaraciones las dio mientras se discutía el proyecto de ley para permitir el patrocinio de bebidas alcohólicas en el deporte.
Villalobos está a favor de la iniciativa y por eso contó su experiencia como papá con el alcohol.
“En mi caso, para contarles mi experiencia, mi primer consumo de alcohol fue a los 22 años. Nunca había tomado una cerveza cuando era adolescente... A mi hijo le di alcohol para que probara cuando tenía 13 años, pruebe una cerveza y aprenda a tomar. ‘Sepa tomar, que le enseñe su padre y le modere el consumo, y no que le enseñen sus amigos y lo dejen tirado en un bar’. Y mi hijo casi no toma alcohol”, dijo Villalobos.
Entre más se retrase el consumo, mejor
Al consultarle al Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA) si realmente es bueno darle alcohol a un muchacho de tan corta edad, la entidad fue enfática.
“No, por supuesto que es cero recomendable; en la evidencia está que nuestro cerebro se termina de desarrollar entre los 23 y los 25 años. Cuanto más yo pueda retrasar el consumo de licor, prevengo que exista algún tipo de trastorno por consumo de sustancias. Claramente, el alcohol es de las drogas más consumidas... Eso se va a relacionar con problemas de memoria, aprendizaje, control de impulsos, incluso, la toma de decisiones de este chico.
“Entre más pueda retroceder el inicio del consumo, más factores protectores le estoy generando a nivel de desarrollo cerebral”, informó la doctora Karen Picado, especialista de Casa Jaguar del IAFA.
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La gran responsabilidad de los papás
Al consultarle a la especialista qué hacer si un muchacho pide a sus papás probar el alcohol, ella dijo que lo más responsable es no ceder.
“Es que básicamente es donde entran mis responsabilidades como padre; se explica desde esa misma responsabilidad que tengo yo en generar esa protección con la persona menor de edad. Yo se lo explico desde que su desarrollo cerebral, incluso de órganos como tal, tiene un tiempo establecido para su desarrollo, en este caso entre los 23 y los 25 años.
“Si mi intención es generar una protección, pues evidentemente lo principal es eso, es generarle conciencia de que el consumo le va a generar este tipo de trastornos”, agregó la doctora.
No tienen la capacidad de discernir
La sicóloga María Ester Flores coincide con la especialista del IAFA en que dar alcohol a un adolescente de 13 años es un gran riesgo.
“Si a usted en esa fase se le ocurre darle alcohol, una droga para que experimente cómo es, usted no sabe al final si eso va a tener una aceptación bioquímica del cuerpo y una aceptación emocional, porque no sabemos qué tan maduro está ese niño. Entonces, usted se le está jugando porque el niño no tiene la capacidad para discernir.
“Se la está jugando, ¿en qué sentido? En que usted, posiblemente, está haciendo un alcohólico potencial o un adicto en cualquier otra droga a esa edad donde todavía ellos son muy niños y todavía no pueden discernir. No porque un adulto le diga, ‘pruébelo’ para ver cómo se siente, o esos experimentos que hacen que le dan una botella de alcohol entera para que tome y tome y tome para que vea lo feo que es y hasta que vomite y se sienta mal”, explicó.
El IAFA se pronunció en contra del proyecto de ley que permitirá el patrocinio de las bebidas alcohólicas en el deporte.
“Esta iniciativa legislativa, que pretende levantar la prohibición de publicidad y patrocinio de bebidas alcohólicas en el deporte costarricense, representa una grave amenaza a los esfuerzos de salud pública y una desprotección directa a las poblaciones vulnerables de nuestro país.
“El IAFA hace un vehemente llamado a los señores diputados de la República para que sopesen los criterios científicos y técnicos antes de someter este texto a un segundo debate. La salud mental, el desarrollo neurológico de la niñez y la paz en los hogares costarricenses no debe ser utilizados para financiar alguna disciplina deportiva”.
— IAFA
