Luego de que Presidencia diera a conocer que Costa Rica estará recibiendo grupos de hasta 25 migrantes por semana, provenientes de Estados Unidos, surgieron muchas dudas.
Esto debido a que el gobierno de Rodrigo Chaves firmó un acuerdo de cooperación migratoria con la administración Trump que contempla el traslado de personas no estadounidenses hacia el país.
Carlos Murillo, experto en Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional (UNA), explica que el tema es complejo y causa preocupación debido a la no tan buena experiencia que se tuvo con los primeros grupos de migrantes que llegaron al país el año pasado.
Además, el experto piensa que esta acción se da por un compromiso asumido por el gobierno de Rodrigo Chaves en la reciente reunión que hubo en Miami.
“Creo que esta es una de las varias manifestaciones del resultado de los compromisos firmados en la reunión en Miami hace unos días, y que Costa Rica se comprometió más de lo que se suponía.
“Tenemos la experiencia previa, que fue desastrosa, de cómo el gobierno manejó los migrantes recibidos en condición de deportados (el año pasado) y que algunos duraron mucho tiempo en Costa Rica y en condiciones lamentables porque no quedó claro cuál era la condición migratoria de esas personas en el país”, manifestó Murillo.
Gobierno no definió reglas claras
El experto señala que en esa primera oportunidad el gobierno de Costa Rica no estableció políticas claras y eso causa preocupación ante el anuncio de los grupos que llegarán.
“Tras esa experiencia inicial, el gobierno no definió claras y precisas políticas públicas en materia migratoria y ahora vuelve a recibir, según el oficio que dieron a conocer, al menos 25 personas por semana. Eso me hace pensar que, con lo lentos que son los procesos en Costa Rica, las primeras 25 personas no van a salir (del país) la semana siguiente, sino que se va a ir acumulando un número significativo de esos migrantes y no hay certeza de a dónde van a ir.
“En algún momento van a quedar en condiciones humanas muy difíciles y yo creo que ahí hay una irresponsabilidad del gobierno por no tener políticas y directrices claras”, dijo Murillo.
El experto dice que con la administración Trump las cosas no son muy claras, al menos en términos de conocimiento público, ya que no está clara cuál es la magnitud y profundidad de los compromisos que adquirió el gobierno de Costa Rica actual y el próximo, ya que la presidenta electa, Laura Fernández, también fue a Miami.


