¿Se ha fijado en la cantidad de anuncios, vallas y pantallas publicitarias que hay por todo lado en las calles?
Precisamente, para ordenar el tema de la publicidad exterior, el diputado oficialista, Nogui Acosta Jaén, presentó el expediente 25.680, un proyecto de ley que busca regular esa materia.
La idea no es prohibir los anuncios porque el documento reconoce que estos generan empleo y mueven la economía, sino crear reglas modernas para que funcionen bien sin poner en peligro a los conductores.
¿Por qué urge cambiar las reglas del juego?
Actualmente, las leyes que regulan los rótulos están desordenadas y son muy viejas, pensadas para una época en la que no existían las modernas pantallas digitales.
El proyecto advierte que esta falta de reglas ha provocado inseguridad para los empresarios, interpretaciones enredadas entre instituciones y, lamentablemente, ha favorecido la informalidad en la calle.
Con esta iniciativa, se busca definir muy bien las tareas. Por ejemplo, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) se encargará de cuidar la seguridad vial y los derechos de vía en las rutas nacionales.
Por su parte, las municipalidades mantendrán su poder para cobrar patentes, ver el uso de suelo y regular el ordenamiento de cada cantón.
Para darles tranquilidad y seguridad jurídica a las empresas formales, la ley propone que la autorización general para tener publicidad en rutas nacionales dure 15 años, con opción a renovarse.
Además, los permisos específicos para instalar o construir las estructuras durarán diez años.
La ley prohibirá que las instituciones pidan permisos duplicados para un mismo trámite, evitando dolores de cabeza.
¿Qué pasaría con los desobedientes?
Como en todo lado, el que incumple las reglas se expone a castigos. El texto propone multas económicas que se dividen en faltas leves, graves y muy graves.
Estos partes irán desde un 25% hasta el doble del monto de una multa “Categoría B” de la Ley de Tránsito, dependiendo del tamaño de la torta.
Quedará estrictamente prohibido instalar vallas publicitarias sin permiso o colocar anuncios colgando de árboles, de infraestructura pública no autorizada o de luminarias.
Lógicamente, tampoco se permitirá ninguna publicidad que tape las señales de tránsito o que genere un riesgo grave para la seguridad de quienes van al volante.
Un detalle muy positivo es que la ley aplicará la neutralidad tecnológica. Esto significa que las puertas estarán abiertas a nuevos formatos y estructuras digitales o móviles, siempre y cuando los estudios técnicos demuestren que no afectan la seguridad vial.
El texto detalla que el MOPT creará un Registro Nacional de Publicidad Exterior. Será una plataforma digital y de acceso público donde todos podrán revisar los permisos, renovaciones y hasta las sanciones de cualquier rótulo gigante que se vea en la calle.

