Si usted es de las personas que lleva el sustento a su hogar trabajando en alguna plataforma de transporte como Uber o Didi, le tenemos noticias que le interesan mucho.
El proyecto de ley que se discute en la Asamblea Legislativa, y que tiene como fin legalizar estos servicios, dio un paso importante y pasó al plenario.
Hace unos días los legisladores terminaron de discutir las mociones que habrían sido presentadas a la iniciativa.
Si este proyecto llega a convertirse en ley, los conductores y los vehículos tendrán que cumplir una serie de requisitos obligatorios para poder andar en la calle. Aquí se los explicamos en sencillo.
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Las nuevas reglas para los choferes
Para empezar, si usted quiere dar este servicio, su licencia de conducir deberá tener al menos un año de haber sido emitida. Además, le tocará completar un curso que será aprobado por el Consejo de Seguridad Vial (Cosevi).
En temas de papeleos, tendrá que inscribirse como contribuyente (en Hacienda) y, cuando corresponda, como trabajador independiente ante la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
También deberá presentar cada año su hoja de delincuencia limpia, mantenerse puras tejas con las multas de tránsito y contratar pólizas de seguro.
¿Qué le van a pedir a su carro?
Su fiel compañero de trabajo también tendrá que cumplir lo suyo. El carro deberá aprobar la inspección técnica todos los años y mantener el marchamo al día.
Además, el vehículo no podrá pasarse de un límite de antigüedad que definirán más adelante. Deberá contar con un seguro obligatorio y una póliza voluntaria de responsabilidad civil.
Un detalle clave es que tendrá que pegar una calcomanía de identificación (sticker) en el parabrisas. El carro deberá tener capacidad para máximo siete personas y sí se podrán usar carros de terceros, siempre y cuando tengan una autorización del dueño registral.
Un pago anual y prohibido recoger pasajeros en el aeropuerto
Si el proyecto se aprueba, durante el primer año que rija la ley, cada chofer afiliado tendrá que pagar ¢25.000 anuales.
Por otro lado, se aprobó una regla muy estricta: los choferes de plataformas tendrán prohibido recoger o dejar pasajeros en aeropuertos, puertos o terminales marítimas, a menos de que tengan un permiso especial.
Tampoco se la podrán jugar haciéndole competencia a los autobuses. El proyecto castiga como una falta gravísima el hecho de obstruir paradas, rayar a los buses para recoger pasajeros, dar vueltas buscando clientes o hacer viajes compartidos con desconocidos (carpooling).
Ganancia mínima garantizada
La ley buscará garantizarles a los conductores de estas plataformas una rentabilidad bruta mínima por kilómetro.
El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) deberá calcular esa ganancia tomando en cuenta lo que se gasta en combustible, arreglos mecánicos, seguros y los pagos a la Caja. El monto se actualizará cada seis meses.
Eso sí, tiene que tener mucho cuidado porque si comete faltas, las multas irán desde uno hasta diez salarios base. En los casos más severos, el Cosevi podría impedirle trabajar en estas plataformas por un periodo de uno a cinco años.
Ahora la iniciativa irá al plenario legislativo y los diputados decidirán cuándo dan la votación en primer debate. Antes de esa votación, los legisladores podrán presentar mociones de reiteración para insistir con propuestas de fondo que la comisión rechazó.
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Proyecto genera dudas y preocupaciones
Steven Rojas es chofer de Uber desde hace años y dice que el proyecto de ley le genera una gran preocupación.
“Me parece que en este proyecto de ley no consideraron a la parte más importante: los choferes de plataformas. Las aplicaciones controlan los precios y explotan con tarifas mínimas. La ley pretende fijar un mínimo y ya las apps basan sus tarifas en esa mínima renta de salarios base ante la CCSS, pero habría que esperar el resultado de las aplicaciones, junto con la carga de impuestos que vayan a imponer. El precio va a subir definitivamente.
“El problema no es cumplir con las cargas impositivas, el problema es que las tarifas dependen de apps con base en el extranjero, y la ley no podría alcanzar para garantizar las condiciones laborales dignas del sector”, dijo el conductor.
María Jesús Alvarado es usuaria de las plataformas de transporte y ella opina que es bueno que se pongan en regla, pero también tiene sus dudas.
“Me parece bien que les pongan requisitos para poder legalizar los servicios. Se les está pidiendo entre lo básico y lo necesario para poder seguir dando el servicio de transporte.
“Es muy posible que, si este proyecto de ley se llega a aprobar, las tarifas de Uber y las otras plataformas suban un poco, pero yo esperaría que las empresas busquen la forma de equilibrar los precios para que no lleguen a ser tan caros. Yo prefiero usar las plataformas porque me dan más seguridad; los viajes se pueden compartir, hay un historial, calificaciones y eso lo hace a uno sentirse más seguro”, dio la vecina de Desamparados.

