Muchos de los diputados de la anterior Asamblea Legislativa terminaron agarrados del pelo y eso se notaba a leguas.
La falta de consensos, diálogo y ganas de sacar adelante los proyectos que el país necesita fueron evidentes, sobre todo en las últimas sesiones de la antigua administración en las que ni siquiera hubo quórum, es decir, no llegaron la cantidad necesaria de diputados para llevar a cabo la sesión del plenario legislativo.
Estas dos semanas en las que han trabajado los nuevos diputados han sido completamente diferentes, como una especie de luna de miel: no ha habido pleitos, tampoco gritos ni faltas de respeto y, lo más importante, se han dado consensos que han permitido la aprobación y avance de proyectos de ley importantes para el país.
Los nuevos legisladores aprobaron de forma unánime el crédito para la construcción del tren rápido de pasajeros, así como los créditos para fortalecer la agricultura sostenible y competitiva en Costa Rica, y para el programa de reconstrucción y desarrollo territorial resiliente al clima.
Además, lograron ponerse de acuerdo para el avance de una iniciativa para autorizar a Japdeva a desarrollar alianzas, pensando en facilitar a futuro la construcción de obras como la Marina y la Terminal de Cruceros de Limón.
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Un tema de responsabilidad
Nogui Acosta, jefe de fracción del oficialismo, que es la que tiene mayoría en el Congreso, reconoce que han logrado ponerse de acuerdo con las fracciones de oposición, pero no lo ve como una luna de miel, sino como un asunto de responsabilidad.
“Yo no creo que sea una luna de miel, yo creo que es un tema de responsabilidades y cuando uno trabaja con responsabilidad, uno va a tener resultados”, expresó el legislador.
“Creo que hay una voluntad de todas las fracciones de avanzar. Este país requiere soluciones y yo creo que ese convencimiento no es única y exclusivamente de Pueblo Soberano, sino también de las otras fracciones representadas en la Asamblea Legislativa”, agregó.
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El politólogo Sergio Araya coincide en que el ambiente que se está dando en el Congreso es bueno para todos.
“Ha habido una señal positiva, no solamente por la unanimidad con la que se han aprobado las iniciativas, sino porque algunos temas que quedaron pendientes del cuatrienio anterior, y que habían resultado polémicos, han logrado encontrar en espacios de negociación una salida viable para que puedan continuar su trámite.
“El caso de la modificación a la ley de Japdeva, por ejemplo, que le permite entonces ir creando las condiciones para impulsar mediante una alianza pública o privada el proyecto de la Marina de Limón”, dijo el politólogo.
Una señal importante
Araya dice que lo mostrado en estas dos semanas es una señal importante de todas las partes de buscar espacios de negociación, que rompe con un nivel de tensión alto que fue la constante en la administración anterior.
“Podría significar que, a pesar de que existen temas en los que posiblemente habrá disenso, se podrá canalizar el conflicto, se podrá manejar las diferencias de una forma que no genere obstrucción y que tampoco genere enfrentamiento entre las partes que lleve a una ruptura de diálogo”, agregó el experto.
Él dijo que mucho de esta “paz” dependerá también de las señales y acciones que envíe el Poder Ejecutivo al Congreso.



