Este martes faltaron al plenario legislativo 22 de los 57 diputados y por eso no se dio la sesión de cierre de los actuales diputados.
Rodrigo Arias, presidente del Congreso, llevaba preparado un discurso y, aunque no pudo decirlo formalmente, no se lo guardó y lo pronunció desde el plenario.
El liberacionista empezó disculpándose con el pueblo de Costa Rica.
“La presidenta electa, doña Laura Fernández, vino a esta Asamblea a pedir la aprobación del crédito para el tren eléctrico y esta Asamblea estaba en toda disposición de aprobarlo. ¿Quién iba a decir que fue el propio oficialismo, el propio gobierno de la presidenta electa, el que impediría el avance de uno de sus propios proyectos?
“Le pido perdón al pueblo de Costa Rica porque, por las decisiones políticas del oficialismo, esta Asamblea no pudo concluir aprobando lo que este pueblo se merece”, expresó el presidente del Congreso.
Arias dice que los diputados se esforzaron por cumplir
Arias dijo en el discurso que, pese a los constantes choques con el gobierno de Rodrigo Chaves, los diputados se esforzaron por cumplir con su deber.
“Esta Asamblea Legislativa le cumplió a Costa Rica. Le cumplió con trabajo, con perseverancia y con resultados. Hoy podemos decir - sin grandilocuencia vacía - que este Congreso cierra su ciclo con más de 650 proyectos de ley aprobados en segundo debate. Esta cifra nos coloca como el parlamento más productivo que ha tenido Costa Rica. Esta es una verdad comprobable, no una consigna.
“Le cumplimos al país en lo institucional y en lo fiscal. Aprobamos todos los presupuestos de la República. Autorizamos la emisión de eurobonos para darle al gobierno herramientas de manejo macroeconómico en un momento delicado.
“Aprobamos todos los empréstitos que fueron solicitados por el Poder Ejecutivo, incluidos los dos últimos grandes proyectos que permitirán avanzar en la ampliación de la carretera San José-San Ramón y el tren metropolitano. Le cumplimos a Costa Rica en el frente más urgente de la inseguridad ciudadana y el crimen organizado”, mencionó.
Aprobaron la extradición de nacionales
Arias destacó que esta Asamblea aprobó la reforma constitucional para permitir la extradición de nacionales por motivos de narcotráfico, la penalización del sicariato, la ley para evitar que extranjeros utilicen la nacionalidad costarricense para evadir la justicia, la autorización de allanamientos las veinticuatro horas del día y la sanción de los préstamos criminales conocidos como gota a gota, entre otros.
“No fue retórica. Fue legislación. Fue responsabilidad. Hubo sentido de urgencia ante el dolor de una nación herida por la violencia. También hubo legislación silenciosa, transformadora, que toca la vida cotidiana de las comunidades.
“Existe, además, un mérito de esta Asamblea que no debe silenciarse por prudencia malentendida. Este Congreso fue, en muchos momentos, un cortafuegos.
“Fue una línea de contención frente a quienes, por acción o por discurso, pretenden erosionar la institucionalidad democrática de Costa Rica... Este freno al autoritarismo y a la tentación de concentrar el poder también forma parte del legado de este cuatrienio legislativo”, señaló.
Reconoce que pudieron ser mejores
El presidente legislativo asegura que el Congreso estuvo a la altura de desafíos históricos, pero reconoce que se pudo haber hecho más.
“Debió haber un mayor diálogo firme y fecundo entre los poderes de la República. Hubo conductas dentro de esta propia Asamblea que - en no pocas ocasiones - dificultaron los acuerdos y aumentaron la frustración ciudadana que no debemos desoír. Con razón, el pueblo costarricense reclama que el mandato de servir esté por encima de la vanidad y del cálculo coyuntural.
“No lo digo con amargura. Lo digo con la serenidad de quien sabe que las oportunidades perdidas también dejan lecciones para el futuro”, agregó Arias.



