En la procesión de las palmas del Domingo de Ramos, organizada por la catedral Metropolitana en San José, hubo 12 apóstoles que acompañaron todo el trayecto entre la iglesia la Soledad y la catedral, en el inicio de la Semana Santa.
Ellos son del movimiento Hombres en Victoria, que está activo en todo el país y uno de sus objetivos es vivir como verdaderos apóstoles de Jesús no el Domingo de Ramos, sino los 365 días del año.
Johnny Gamboa explica que Hombres en Victoria está al servicio de las diferentes iglesias josefinas siempre que los llamen, ya sea una procesión, en un bingo o en una jornada evangelizadora.
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“Le servimos a Jesucristo, por eso estamos al servicio de todos los hermanos católicos que nos necesiten. Estamos en casi todas las comunidades del país, por ejemplo, este Domingo de Ramos en San José hay 12 apóstoles de Betania, La Aurora de Heredia, Moravia, San Sebastián y Cartago.
“Durante todo el año nos reunimos casi todos los días, por las noches. El objetivo es compartir la palabra de Dios para mantenernos cerquita de él los 365 días del año. Somos adoradores de Jesús Sacramentado, por eso le digo que somos apóstoles durante el año”, explica don Johnny.
“En Semana Santa siempre estamos al servicio de los sacerdotes de las comunidades, sea para ayudar como apóstoles o en lo que haya necesidad. Ser apóstol en una procesión es para agradecerle a Dios el don de la vida, la salud y lo que nos da durante el año”, agrega, mientras monseñor José Rafael Quirós, arzobispo de San José, alista la bendición de las palmas para iniciar la procesión.
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Hombres en victoria le tiene las puertas abiertas a cualquier hombre del país. No importa credo religioso, si es soltero o casado, nada interesa, a todos se les recibe por igual.
No importa si ese hombre es un migrante indocumentado, siempre tendrá la puerta abierta. “Con solo que quiera tener un encuentro con Jesucristo, aquí tiene espacio”, asegura el apóstol. Puede buscarlos en redes sociales como “Hombres en Victoria Costa Rica”.
Tras la procesión, en la misa de la catedral josefina, monseñor Quirós nos invitó a preguntarnos: “¿Quién es Jesús para nosotros?”, para que la respuesta se fundamente en el mensaje de la Semana Santa, que es de “amor infinito, misericordia y salvación”.
“Jesús creó el reino de la humildad auténtica para responder con alegría y con gozo al llamado del padre, que lo escuchemos y lo sigamos, que seamos discípulos suyos en todos los momentos de nuestra existencia”, aseguró monseñor Quirós.
¡Volvió Chepita!
Así como usted conoce abuelitos o abuelitas que ya tienen la edad y las cuotas para pensionarse y no lo hacen porque les encanta trabajar, así es la historia de Chepita, la burrita que en su lomo cargó el domingo 29 de marzo la imagen de Jesús durante la procesión josefina.
Nos explicó uno de los encargados durante el año de la burrita, que Chepita para estas épocas se pone muy inquieta y consideran que es porque le hace falta estar en las procesiones, por eso, aunque ya se había pensionado, volvió para cumplirle a Jesús.
Como siempre ha sido, Chepita cumplió como las grandes. La burrita cargó a Jesús sin ningún problema y se dejó tocar y tomar fotos por todo el mundo. Llegó a la catedral y se comportó excelente.
El Domingo de Ramos recuerda la entrada de Jesús a Jerusalén montado en un burrito. No eligió un caballo ni un animal imponente, sino uno sencillo, símbolo de humildad, paz y servicio.
“Nos ahogaremos en sangre”
Monseñor Manuel Eugenio Salazar, obispo de la diócesis de Tilarán-Liberia, hizo un fuerte llamado en su homilia del Domingo de Ramos. “Tenemos que salvar al mundo; de lo contrario, nos vamos a ahogar en sangre. Por eso, oremos por la paz, trabajemos por la paz.
“El mundo está mal, no es ningún secreto. El país está mal, una verdad que todos la vemos. La sociedad tiene problemas: hay mucha oscuridad, mucho egoísmo, mucho crimen, mucha indiferencia: ¡Falta de solidaridad”, advirtió el obispo guanacasteco.
Monseñor José Manuel Garita, obispo de Ciudad Quesada, en su homilía dijo: “Hermanos, ¿qué sentido más profundo estamos llamados a vivir en estos días? Ante todo, el de la contemplación agradecida. No se trata solo de asistir a celebraciones, sino de entrar interiormente en el misterio. La Semana Santa pide silencio, recogimiento y oración.
“Nos invita a acompañar a Cristo, a no dejarlo solo en su agonía. Nos pide revisar nuestras prioridades, reducir el ruido, buscar espacios de encuentro profundo con el Señor”.
Nos deja, monseñor Garita, un mensaje para ponerlo en práctica en esta Semana Santa. “Comenzamos estos días santos con los ramos en las manos, pero sobre todo con el corazón abierto al Señor. Acompañemos a Jesús en su Pasión para poder participar de verdad en la alegría de su Resurrección.
“Y que al final de esta semana podamos decir, no solo con palabras sino con la vida, que hemos comprendido un poco más el misterio del amor que se entrega hasta el extremo y que vence para siempre la muerte para darnos vida”, aseguró.









