Un proyecto de ley que fue presentado en la Asamblea Legislativa el jueves 26 de marzo causó indignación no por su contenido sino por el nombre que la diputada oficialista, Paola Nájera, le puso.
Resulta que la legisladora del Partido Progreso Social Democrático presentó una iniciativa para atender la obesidad, un problema de salud que ha aumentado en el país. Sin embargo, al proyecto lo llamó “Ley General contra la Obesidad”.
Muchos criticaron el nombre, pues lo consideraron gordofóbico, pues el problema no está en la enfermedad, sino en la atención hacia esta condición. De hecho, cuestionaron la iniciativa con tan solo leer el título; sin embargo, no busca castigar a las personas por tener sobrepeso, sino en realidad, busca ayudar a las personas por medio de diferentes mecanismos.
Los datos sobre la obesidad generan preocupación porque, según el Atlas Mundial de la Obesidad 2025, el 34% de los adultos en Costa Rica -de aproximadamente 3,5 millones de personas adultas, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC)- vivían con obesidad el año pasado.
Asimismo, en dicho estudio se mencionó que el 70% de los adultos tenían un alto Índice de Masa Corporal (mayor o igual a 25). Los expertos advirtieron que el país podría llegar a tener 2,97 millones de adultos con alto Índice de Masa Corporal en 2030.
Por su parte, el informe Atlas Mundial de la Obesidad 2026 indicó que el año pasado se registraron 115.000 niños entre 5 y 9 años con sobrepeso u obesidad y 255.000 niños y jóvenes entre 10 y 19 años con esta enfermedad.
La preocupación no es por un tema estético, sino que hay personas que mueren debido a factores asociados a esta enfermedad, o incluso provoca otras condiciones como la diabetes y problemas cardíacos.
¿Qué plantea el proyecto?
La iniciativa busca darles a las personas una atención interdisciplinaria, desde la prevención hasta el tratamiento médico, según el caso.
Según el proyecto, la atención interdisciplinaria abarca el acompañamiento psicosocial, educación alimentaria, nutricional clínica, salud mental y promoción de la actividad física.
En el documento establece que se declare la obesidad como una enfermedad crónica no transmisible de interés público.
La diputada indicó que las personas tienen sobrepeso no porque quieren, sino que hay factores, entre ellos genéticos, fisiológicos, ambientales y sicológicos, que les hacen aumentar de peso.
Por eso, se busca fomentar la sensibilización sobre los trastornos alimentarios, promover estilos de vida saludable y programas preventivos, entre otros fines.
Asimismo, la legisladora planteó la creación del Programa Nacional contra la Obesidad para promover estilos de vida saludables y brindar atención integral para reducir la prevalencia de la obesidad y sobrepeso.
En el documento se menciona las responsabilidades que tendrían el Ministerio de Salud, la Caja Costarricense de Seguro Social, el Consejo Superior de Educación, el Ministerio de Educación Pública, las municipalidades, el Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación, entre otras autoridades.
La legisladora incluyó a las autoridades educativas porque se quiere prevenir esta enfermedad desde temprana edad con dieta diferenciada, la restricción de venta de alimentos ultra procesados, educación física y la promoción de programas de deporte.
Por su parte, las municipalidades tendrían que organizar campañas para promover estilos de vida saludables y espacios que fomenten la actividad física y la salud mental.
Pacientes necesitan una atención integral
Emmanuel Solórzano, nutricionista y vicepresidente del Colegio de Profesionales en Nutrición, explicó que es importante que los pacientes acudan a un profesional.
“Al ser una enfermedad a veces tan compleja y que tiene tantas causas, no podemos dar un manual para la pérdida de peso. El nutricionista debe hacer un abordaje y dar herramientas para tratar los distintos casos que hay”, dijo.
El experto señaló que no se trata de dejar comer tanto, sino que los pacientes necesitan una atención integral, pues la obesidad se genera por distintos factores ya sean hormonales, nutricionales, ambientales, entre otros.
“Es importante buscar ayuda profesional y con el profesional correspondiente; si es necesario abordarlo con tratamiento sicológico con ayuda de medicamentos o con una asesoría en actividad física, se refiere al profesional correspondiente”, comentó.
Proyecto no cuenta con presupuesto
Un importante detalle sobre la iniciativa de la diputada oficialista es que no cuenta con un presupuesto para atender la obesidad.
Por eso, una de las dudas que se generan es que si se quiere prevenir la obesidad con atención interdisciplinaria, que incluye el apoyo sicológico y nutricional, ¿cómo recibirán las personas la atención necesaria si hay faltante de especialistas en la Caja Costarricense de Seguro Social?
Recordemos que en el plenario hay un proyecto que busca soluciones al problema de los especialistas, entre ellas la formación de los médicos especialistas y su incorporación al sistema.
Sin embargo, ellos no están de acuerdo, señalando que viola la autonomía de la Caja, pues no es una institución formadora sino que las universidades solo tienen esa capacidad.
LEA MÁS: Laura Fernández fue entrevistada por el medio alemán DW y habló claro sobre Bukele y Rodrigo Chaves


