En medio del auge de la tendencia conocida como therian, personas que adoptan comportamientos asociados a perros o gatos, especialistas en nutrición recuerdan que la alimentación no es intercambiable entre especies, y que sustituir la dieta humana por comida para mascotas puede implicar riesgos sanitarios y metabólicos.
LEA MÁS: (Video) La Venenito reaccionó con enojo tras ser golpeada en su propia fiesta de cumpleaños
“Los alimentos para mascotas están formulados según requerimientos específicos de cada especie. El metabolismo humano es distinto y necesita una combinación diferente de nutrientes, proporciones y fuentes que estos productos no contemplan”, explicó Natalia Castillo, nutricionista de animales de La Maquila Lama.
Riesgos sanitarios y bacterias
Más allá del aspecto nutricional, autoridades como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han advertido que el alimento para mascotas puede ser fuente de bacterias como Salmonella, generando infecciones en humanos principalmente por manipulación o ingestión accidental.
LEA MÁS: Influencer de 31 años muere tras intentar cumplir su sueño de ser madre por fertilización in vitro
Incluso, se han documentado brotes en distintas regiones de Estados Unidos asociados a alimento seco para perros, lo que confirma que estos productos no están regulados bajo los mismos estándares microbiológicos que los destinados al consumo humano. Esto incrementa el riesgo de salud pública cuando se ingieren de forma directa.
Impacto nutricional en el organismo
Desde el punto de vista nutricional, los concentrados para mascotas pueden presentar perfiles elevados de proteína y minerales como fósforo, magnesio y sodio, especialmente en formulaciones para gatos.
Estas composiciones responden a las necesidades biológicas de cada especie, no a la humana.
La National Kidney Foundation advierte que dietas altas en proteína pueden representar una carga adicional para los riñones, particularmente en personas con predisposición o enfermedad renal crónica. Asimismo, algunas formulaciones felinas contienen niveles elevados de vitamina A.
De acuerdo con información clínica de Mayo Clinic y MedlinePlus, el exceso sostenido de vitamina A puede provocar toxicidad y afectar el hígado en humanos.
Este tipo de desequilibrio puede convertirse en un problema serio si el consumo es habitual. Además, estos productos carecen de nutrientes esenciales en la dieta humana, como fibra y vitamina C, lo que podría generar deficiencias si se incorporan como parte regular de la alimentación.
La ausencia de estos componentes puede alterar el equilibrio digestivo y metabólico.
Alimentación no intercambiable
Los especialistas reiteran que así como los humanos no deben consumir comida formulada para mascotas, los perros y gatos tampoco deben alimentarse regularmente con comida humana.
“Dietas basadas en sobros, alimentos condimentados o altos en sal pueden provocar en las mascotas problemas digestivos, renales y hepáticos, además de alteraciones en su sistema inmunológico”, comentó la especialista.
La recomendación es clara: cada especie debe mantener una dieta diseñada para sus propias necesidades biológicas.



