Nacional

Sicóloga costarricense llegó a Estados Unidos y no le reconocieron su título profesioal, esto hizo para salir adelante

La doctora Layla Sarquis emigró a Estados Unidos, ahí perdió el reconocimiento de su licenciatura y decidió no rendirse

EscucharEscuchar

La historia de la doctora herediana Layla Sarquis Hernández comienza como muchas de las que nacen en Costa Rica: con esfuerzo, vocación y una carrera construida con disciplina a tal punto que hasta publicó un libro en Estados Unidos, superando todos los obstáculos.

Es herediana de la pura cepa, tanto así que llegó a tener su propio consultorio sicológico en Heredia. Su camino parecía claro dentro de la sicología clínica… hasta que el amor de su esposo, Harold Cubillo, la llevó a Estados Unidos y todo cambió.

La doctora Layla Sarquis Hernandez emigró a Estados Unidos, ahí perdió el reconocimiento de su licenciatura y decidió no rendirse: hoy es autora, consultora y ejemplo del empuje tico. Escribió el libro “Rompiendo el ciclo de la Niña Buena: Deja de Complacer y Empieza a Vivir”.
La doctora Layla Sarquis vive en Estados Unidos y desde ahí escribió un libro con gran ayuda para las mujeres. (Cortesía/Cortesía)

“Yo vine con toda la intención de seguir ejerciendo mi pasión, que es la sicología. Pero al llegar uno se da cuenta que las cosas funcionan muy diferente.

“En el estado donde estoy (Chicago, Illinois), mi licenciatura no me valía para nada”, recuerda.

Instalada definitivamente en Estados Unidos desde el 2010, tras casarse en el 2008, Laila se enfrentó a una realidad que viven muchos migrantes: títulos que no son reconocidos y puertas que no se abren.

“Apliqué varias veces para hacer los exámenes de licencia y siempre era no, no, no… porque mi licenciatura no valía”, cuenta.

Lejos de rendirse, tomó una decisión clave: estudiar una maestría en Sicología Internacional.

“Cuando hice mi maestría, me di cuenta de que las bases que yo traía de Costa Rica eran tan fuertes, que nada de eso era nuevo para mí”, afirma con orgullo, resaltando la calidad de la educación tica.

La doctora Layla Sarquis Hernandez emigró a Estados Unidos, ahí perdió el reconocimiento de su licenciatura y decidió no rendirse: hoy es autora, consultora y ejemplo del empuje tico. Escribió el libro “Rompiendo el ciclo de la Niña Buena: Deja de Complacer y Empieza a Vivir”.
Explica la tica que tras su gran experiencia como sicóloga identificó que muchas mujeres buscan complacer a los demás y abandonan su propia complacencia. (Cortesía/Cortesía)

“Hubo momentos de mucha frustración, de sentir que todo lo que yo había construido en Costa Rica no tenía valor aquí. Es un duelo profesional muy fuerte, porque uno sabe lo que es, lo que ha estudiado, lo que ha trabajado.

“Pero también entendí que rendirme no era una opción. Yo tenía dos caminos: quedarme en la queja o reinventarme. Y decidí reinventarme, porque mi pasión por la sicología era más grande que cualquier obstáculo”, comenta.

Aunque no pudo ejercer como sicóloga clínica, Laila encontró nuevas formas de mantenerse en su vocación: la enseñanza universitaria y la consultoría.

“Yo tenía claro que no iba a desistir de mi pasión. Entonces hice lo mejor que podía con lo que tenía”, explica.

La doctora Layla Sarquis Hernandez emigró a Estados Unidos, ahí perdió el reconocimiento de su licenciatura y decidió no rendirse: hoy es autora, consultora y ejemplo del empuje tico. Escribió el libro “Rompiendo el ciclo de la Niña Buena: Deja de Complacer y Empieza a Vivir”.
Layla es una herediana de la pura cepa. En Heredia nació y creció. (Cortesía/Cortesía)

Ese espíritu la llevó a crear su propia empresa.

“Soy la secretaria, la directora, la consultora… soy todo. Pero me lancé a tocar puertas. Y ese espíritu tico de hacer lo mejor con los recursos que tenemos fue lo que me llevó a atreverme”, dice.

Ansiedad, depresión, codependencia, insomnio, y hasta el desarrollo de relaciones tóxicas y de agresión, son los detonantes del “síndrome de la niña buena”, tal y como lo confirma la doctora en su libro “Rompiendo el ciclo de la Niña Buena: Deja de Complacer y Empieza a Vivir”.

Después de años de trabajo y observación, su historia dio un nuevo giro: la escritura. Su libro, publicado en inglés y español, nació de una inquietud profesional profunda.

“Por más de 20 años, a través del análisis psicológico e investigación clínica específicamente en mujeres, llegué a la conclusión de que este ‘síndrome o ciclo’ se manifiesta con más claridad cerca de los 12 años en adelante.

La doctora Layla Sarquis Hernandez emigró a Estados Unidos, ahí perdió el reconocimiento de su licenciatura y decidió no rendirse: hoy es autora, consultora y ejemplo del empuje tico. Escribió el libro “Rompiendo el ciclo de la Niña Buena: Deja de Complacer y Empieza a Vivir”.
Postal del recuerdo, Layla con sus primos Diana Arguello y Juan Rafael Arguello. (Cortesía/Cortesía)

“Durante la etapa de la infancia se les enseña erróneamente a las mujeres a complacer a los demás antes que a sí mismas, haciéndolas sentir que tienen que hacer para merecer”, señala la experta.

Se refiere a la estructura social y de crianza, por parte de las figuras paternas y de autoridad en las mujeres. En ella, se limita la autenticidad y se promueve desde temprana edad el cumplimento de las expectativas de otros, en pro de mantener la armonía, la paz e inclusive la aceptación, aunque esta sea falsa.

“Dicho comportamiento, reprime emociones como la tristeza y el enojo, lo que potencialmente las puede llevar a desarrollar trastornos de: ansiedad, depresión, estrés, insomnio, entre otros.

La doctora Layla Sarquis Hernandez emigró a Estados Unidos, ahí perdió el reconocimiento de su licenciatura y decidió no rendirse: hoy es autora, consultora y ejemplo del empuje tico. Escribió el libro “Rompiendo el ciclo de la Niña Buena: Deja de Complacer y Empieza a Vivir”.
Se caso con don Harold y se fue para Estados Unidos. (Cortesía/Cortesía)

“Ante este panorama, está comprobado científicamente que las mujeres desarrollan enfermedades autoinmunes y afecciones cardíacas más regularmente que los hombres. Incluso cáncer”.

El libro no solo describe el problema, también ofrece soluciones.

“Para mí era muy importante dar una guía. Incluye siete pasos, desde reconocer el problema, establecer límites saludables, remplazar la culpa por el entendimiento, cultivar la autenticidad hasta construir una red de apoyo saludable.

No es una terapia, pero sí una herramienta para empezar a sanar”, confirma.

Laila ha logrado vender más de 200 ejemplares de su obra y ha llevado su conocimiento a espacios de alto nivel, incluso, presentando en Washington ante miembros latinos del Congreso de Estados Unidos en 2022.

La doctora tica Layla Sarquis habla de su libro hecho para las mujeres

“Lo que me ha mantenido aquí es que no me he dado por vencida. A los profesionales costarricenses les digo: luchen por su pasión, sigan adelante. Nosotros somos recursivos, vemos cómo hacer lo mejor con lo que tenemos”, asegura y al mismo tiempo nos deja el correo para solicitar el libro: laylasarquis@gmail.com

La doctora Layla Sarquis Hernandez emigró a Estados Unidos, ahí perdió el reconocimiento de su licenciatura y decidió no rendirse: hoy es autora, consultora y ejemplo del empuje tico. Escribió el libro “Rompiendo el ciclo de la Niña Buena: Deja de Complacer y Empieza a Vivir”.
Aquí cuando dio una charla a diputados de Estados Unidos. (Cortesía/Cortesía)
Eduardo Vega

Eduardo Vega

Periodista desde 1994. Bachiller en Análisis de Sistemas de la Universidad Federada y egresado del posgrado en Comunicación de la UCR. Periodista del Año de La Teja en el 2017. Cubrió la Copa del Mundo Sub-20 de la FIFA en el 2001 en Argentina; la Copa del Mundo Mayor de la FIFA del 2010 en Sudáfrica; Copa de Oro en el 2007.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.