El Teatro Nacional sufrió daños irreversibles en elementos históricos que datan de 1897. Los problemas fueron ocasionados por las recientes obras de restauración que se llevan a cabo en esta joya costarricense.
Lo que debía ser un mimo para el bello Teatro Nacional, terminó en una pesadilla.
Este miércoles la Sala Constitucional declaró parcialmente con lugar un recurso de amparo tras confirmar los daños causados por las tareas de restauración que iniciaron el 15 de octubre pasado.
La sentencia es clara: hubo una falta absoluta de coordinación, deber de cuidado y fiscalización.
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Además, es grave que las obras iniciaron el 15 de octubre de 2025 sin tener los protocolos técnicos validados por la Dirección de Patrimonio Cultural, ya que estos fueron recibidos apenas el 8 de diciembre.
Pinturas inadecuadas y muros “mutilados”
El reporte de los magistrados parece una película de terror para los amantes del arte. Según la investigación, se ocasionaron daños irreparables en:
- Puertas antiguas: Se utilizaron acabados y pinturas inadecuadas sobre maderas con un valor histórico único.
- Muros decorativos perimetrales: Se usaron herramientas que no eran para ese fin, cortando las juntas de las piedras y deteriorando el tejido simbólico del monumento.
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Un mes para poner orden
Ante este desastre, la Sala IV ordenó de inmediato la suspensión de las obras en las puertas y muros. El Ministerio de Cultura y Juventud tiene plazos para actuar:
La Sala otorgó un plazo de un mes par que se establezcan los lineamientos y protocolos técnicos reales para intentar salvar lo que queda y garantizar que no se dañe nada más.
Además, dio dos meses de tiempo para que el ministro de Cultura termine la investigación para determinar responsabilidades disciplinarias por lo ocurrido.
Los magistrados recordaron que el Teatro Nacional es monumento nacional y símbolo de la libertad cultural. Su protección no es un capricho, sino una obligación bajo el artículo 89 de la Constitución Política.
El Estado y el Teatro Nacional fueron condenados al pago de costas, daños y perjuicios.
Ahora, los costarricenses esperan que el proceso administrativo identifique a quienes permitieron que se usaran herramientas de construcción ordinaria en una estructura tan importante para la historia del país.


