Mientras la Copa Mundial de la FIFA 2026 se acerca y el ambiente futbolero comienza a sentirse con más fuerza en Estados Unidos, en Orlando hay un rincón donde Costa Rica sí será protagonista.
Ahí abundan las camisetas de la Sele, las conversaciones sobre fútbol, los recuerdos del país y los sabores que cualquier tico reconoce apenas cruza la puerta.
Detrás de esa historia está Henry Barrantes Jiménez, vecino de Hojancha, Guanacaste, quien llegó a Estados Unidos en noviembre del 2004 buscando nuevas oportunidades y terminó convirtiéndose en propietario de un restaurante que hoy es considerado un punto de encuentro para la comunidad costarricense de Florida.
La historia del negocio comenzó de una manera inesperada. Henry trabajó durante más de 20 años como pintor y jamás imaginó que terminaría administrando un restaurante.
“Muchos costarricenses que llevan años viviendo aquí se reunían en este lugar que era de comida dominicana. Un día escuché que el dueño quería venderlo y le dije en broma que yo se lo compraba.
“Con el paso de los meses la conversación se volvió seria y él mismo me dijo que quería que el local siguiera en manos de un costarricense porque aquí llegaban muchísimos ticos. Así fue como empezó todo sobre el actual restaurante ”Pura Vida. Latin American Cuisine”, recordó.
Salto al vacío que terminó en éxito
Cuando la oportunidad se concretó, Henry llamó a su hermana, Mary Luz Barrantes Jiménez, quien vivía en Costa Rica y aceptó viajar a Estados Unidos para involucrarse de lleno en el proyecto.
Las puertas del restaurante abrieron el 2 de diciembre del 2023, pero los primeros días estuvieron llenos de improvisación, nervios y aprendizaje.
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“No teníamos menú, no teníamos cocineros y realmente no sabíamos mucho del negocio. Mi hermana hacía una cosa, otra compañera hacía otra, los precios no estaban definidos y prácticamente trabajábamos sobre la marcha.
“Al tercer día hicimos una hoja escrita a mano con algunos productos y eso era lo que les enseñábamos a los clientes. Fue una verdadera locura, pero poco a poco fuimos aprendiendo”, contó.
Con el paso de los meses lograron consolidar el negocio junto al chef costarricense Jean Carlos Chaves Vindas, quien ayudó a darle forma a una propuesta gastronómica que hoy se ha convertido en una referencia para muchos compatriotas que viven en Florida.
Chifrijo, cantonés y sabor a Costa Rica
El menú reúne buena parte de los sabores que los ticos suelen extrañar cuando viven lejos del país. Hay chifrijo, cantonés, ceviches, caldosas, tacos, gallos de salchichón, empanadas arregladas, casados y muchas otras recetas tradicionales.
“Mucha gente que nos ha visitado de Costa Rica me dice que nunca habían visto un restaurante que reuniera tantas cosas típicas juntas. Nosotros tratamos de tener un poquito de todo porque el tico extraña muchos sabores diferentes y aquí los puede encontrar”, explicó.
Según Henry, cerca del 98% de los clientes son costarricenses.
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“Cuando juega Costa Rica esto se llena. La gente llama para preguntar si vamos a transmitir el partido o simplemente para venir a reunirse. Aquí se vive el fútbol con mucha pasión porque todos compartimos el mismo sentimiento por nuestro país”, afirmó.
Actualmente casi todo el personal del restaurante es costarricense. La única excepción es Eliany Espinosa Sotorrio, de origen cubano, quien ya trabajaba en el local antes del cambio de administración y se convirtió en una pieza importante durante los primeros meses de operación.
El producto estrella no es la cerveza
Aunque el chifrijo, el cantonés y los ceviches figuran entre los platillos más vendidos, hay un producto que reina sobre todos.
“Voy a Costa Rica cada dos semanas. Compro hasta 50 kilos de cas y me lo traigo en hieleras. Cuando llego a Orlando se vende rapidísimo. Le soy sincero, vendo más fresco de cas que cerveza”, aseguró entre risas.
Además de la comida, el restaurante cuenta con una pequeña sección de productos costarricenses donde se pueden conseguir frescoleches, confites, pulpas, snacks y otros artículos que ayudan a combatir la nostalgia de quienes viven lejos de casa.
Con el Mundial 2026, Henry asegura que la ilusión ya se siente entre los clientes habituales del negocio. La expectativa por la gran fiesta del fútbol crece día a día y muchos ya tienen claro dónde quieren reunirse para ver los partidos.
Mientras llega el pitazo inicial, en este rincón de Orlando la celebración ya comenzó.















