Un hombre apellidado Abarca habría obtenido más de ₡360 millones tras engañar al Gobierno de Estados Unidos y cobrar durante años la pensión de una ciudadana estadounidense que murió en nuestro país hace 20 años.
De acuerdo con el Ministerio Público, Abarca era el administrador del hogar de ancianos en el que se encontraba la señora y, tras la muerte de esta, él habría cometido un fraude para hacer creer que la mujer seguía viva y así convertirse en su apoderado, consiguiendo que el dinero de la pensión cayera en su bolsillo.
El sospechoso habría sostenido el engaño durante 20 años, consiguiendo así que el gobierno de los Estados Unidos le diera $800.000, entre 2006 y 2026.
Ante lo sucedido, la Fiscalía Adjunta de San José, Primer Circuito Judicial, solicitó medidas cautelares contra Abarca para que siga apegado a la investigación en su contra.
“Desde el 25 de julio, el imputado, de apellido Abarca, debe firmar periódicamente, mantener domicilio fijo y tiene prohibición para salir del país. Las medidas fueron impuestas un día después de que se allanara su casa, en Heredia”.
En la causa 26-011583-0042-PE, el hombre enfrenta una investigación por los presuntos delitos de falsedad ideológica, uso de documento falso y estafa.
Aprovechó la situación
Según la investigación, el sospechoso administraba un hogar geriátrico ubicado en La Uruca. A ese lugar ingresó a vivir en 1999 una ciudadana estadounidense de apellido Collins, quien permaneció allí hasta 2005, cuando falleció a los 78 años.
“La fiscalía presume que, tras el fallecimiento de la mujer, el imputado gestionó su sepultura en un cementerio de Cartago y en el 2006 habría presentado documentación falsa ante el California State Teachers’ Retirement System (CalSTRS), sistema de jubilación de los educadores de ese Estado, con el propósito de ser reconocido como apoderado de Collins y así tener acceso a su pensión”.
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Gracias a ese trámite fraudulento, Abarca habría recibido la pensión que le correspondía a la señora. Sin embargo, el engaño salió a la luz tras dos décadas.
“La situación fue detectada luego de que CalSTRS realizara una gestión para verificar si Collins continuaba con vida, para lo cual, por medio de la Embajada de Estados Unidos en Costa Rica se logró determinar el fallecimiento de la mujer”.

