Las imágenes de los allanamientos realizados por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) dejan al descubierto la cruda realidad que se vive en algunos sectores del país.
Las propiedades vinculadas a alias “Gordo Julio”, utilizadas para la venta de droga, evidencian condiciones que reflejan no solo actividad criminal, sino también un entorno de abandono y deterioro.
Seguridad por fuera, deterioro por dentro
Desde el exterior, muchas de estas viviendas cuentan con puertas y ventanas reforzadas, diseñadas para dificultar el ingreso de las autoridades.
Sin embargo, al entrar, el panorama es completamente distinto.
Las fotografías muestran casas en condiciones insalubres, con acumulación de basura, suciedad y estructuras deterioradas.
En algunos casos, los espacios lucen prácticamente abandonados, pese a que eran utilizados de forma constante para la venta de droga.
Casa de enfermera usada como búnker
Una vivienda propiedad de una enfermera terminó convertida en un punto de venta de drogas, que operaba en condiciones insalubres en el proyecto Manuel de Jesús Jiménez, en Cartago.
De acuerdo con información de las autoridades, la propiedad habría sido alquilada por un sujeto apellidado Gómez Pérez, alias “Gordo Julio”, quien la utilizaba como uno de los cuatro búnkeres que, al parecer, mantenía en la zona.
LEA MÁS: Este es el increíble estilo de vida del “Gordo Julio” que no pasa desapercibido
Sin muebles y con seguridad reforzada
Lo que más llamó la atención es que la vivienda no contaba con muebles, pero sí tenía medidas de seguridad reforzadas, especialmente en puertas y ventanas.
Según explicaron las autoridades, estos sitios son acondicionados de esa forma para facilitar la rápida rotación de consumidores.
LEA MÁS: La inusual y desesperada maniobra de la banda del ‘Gordo Julio’ para deshacerse de la droga
Condiciones insalubres y venta de droga constante
Las autoridades detallaron que se trata de lugares en condiciones insalubres donde, en apariencia, se vende droga las 24 horas del día.
La ausencia de mobiliario responde a que los adictos consumen en el sitio y se retiran rápidamente.
Además, los techos estaban despedazados, ya que en estos espacios escondían la droga para evadir a las autoridades.
De momento, la propietaria de la vivienda, la enfermera, no figura como sospechosa dentro de la investigación.
Sin embargo, las autoridades indagan si tenía conocimiento del uso que se le daba al inmueble.
Él no permanecía en los búnkers
Según trascendió, alias “Gordo Julio” se encargaba principalmente de administrar estos puntos, pero no solía permanecer en ellos.
Por el contrario, se mantenía en viviendas más exclusivas, como casas con piscina o condominios, donde llevaba un estilo de vida de mayor comodidad, además de contar con vehículos de alta gama.

