En medio del profundo dolor que dejó el femicidio de Junieysis Adely Merlo Espinoza, de 29 años, su familia materna se aferra a una esperanza: poder hacerse cargo de sus gemelitas de cuatro años.
No obstante, el proceso de custodia también ha despertado el interés de una hermana del principal sospechoso del crimen, quien habría solicitado la custodia de las menores.
Según confirmó Ariel Merlo, pese a su deseo de ver a sus sobrinas, no le fue posible hacerlo antes de regresar a Nicaragua, ya que el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) no autorizó el encuentro.
El familiar viajó a Costa Rica cuando Junieysis estaba desaparecida y, tras confirmarse su asesinato, regresó a su país junto a otros parientes para llevar las cenizas de la joven hasta Buena Vista, en San Juan del Río Coco, una comunidad cercana a la frontera con Honduras, de donde es originaria la familia.
Esperanza en el núcleo materno
En medio del dolor, la familia materna encuentra consuelo en la información brindada por el PANI, que les indicó que tienen prioridad para asumir el cuidado de las niñas, privilegiando el vínculo con el núcleo familiar de la madre.
“Esta es una de las esperanzas que nos reconforta. A veces uno tiende a tener temor de que, por ser extranjero, no haya prioridad para los que no son nacionales, pero gracias a Dios siento que las cosas pueden salir como nosotros esperamos”, expresó Ariel.
El hermano también señaló que las gemelas cuentan con un hermano mayor, de 10 años, quien reside en Nicaragua, lo que refuerza el deseo de la familia materna de mantener a los niños unidos.
La familia no guarda rencor con la familia del sospechoso y lo único que desean es estar cerca de las niñas.
“Tengo entendido que por parte de la familia paterna hay una persona que las ha solicitado y nosotros no queremos que eso pase. No involucro a la familia del sospechoso porque no tienen por qué pagar; no estoy diciendo que ellos hayan tenido que ver con lo que pasó, pero no nos sentiríamos bien de que ellos tengan la custodia cuando nosotros somos la parte afectada”, manifestó.
El principal sospechoso del femicidio es un costarricense de apellidos Ramírez Calvo, de 57 años, quien, según las autoridades judiciales, habría estrangulado a Junieysis y posteriormente enterrado su cuerpo en el condominio Los Pericos, en Salitral de Santa Ana, donde la joven residía con sus hijas.

