La Policía Penitenciaria comienza el 2026 con pie firme en la lucha contra el contrabando dentro de las cárceles del país. El jueves pasado, los agentes lograron incautar una gran cantidad de drogas lanzadas de manera poco convencional, sorprendiendo a todos con el uso de drones para introducir sustancias ilícitas en la cárcel Jorge Arturo Montero ubicada en San Rafael de Alajuela.
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El Circuito de Alta Contención fue el escenario donde se desplegaron estos intentos de contrabando. En uno de los ámbitos, los agentes encontraron 540 dosis de marihuana y 165 dosis de cocaína lanzadas por un dron. Además, el dron arrojó dos conectores, uno tipo C y otro USB. Esta nueva modalidad de contrabando utiliza pequeños paquetes con dosis que atraviesan los agujeros de la malla del patio de luz, lanzados desde el aire mediante drones, como si cayeran en forma de “lluvia”.
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Más contrabando desde las alturas
Pero no fue todo. Un segundo dron también intentó introducir productos bajo la misma estrategia. Esta vez, los paquetitos contenían aparentes semillas de chile, sal, azúcar y consomé, todo empacado en pequeñas dosis, listas para ser entregadas a los reclusos. Tras el lanzamiento, los agentes de la Policía Penitenciaria se apresuraron a realizar el decomiso y trasladaron todo lo incautado al oficial de guardia para su análisis.
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La Policía Penitenciaria siempre alerta
Este innovador método de contrabando aéreo es solo uno de los nuevos desafíos que enfrentan las autoridades. A pesar de las distintas estrategias que los criminales intentan implementar para burlar la seguridad, la Policía Penitenciaria se mantiene siempre alerta y preparada. Tras la intervención, los oficiales realizaron una exhaustiva revisión de los ámbitos de la prisión, logrando encontrar teléfonos celulares, armas blancas y chips de celular, todos elementos usados para mantener comunicaciones ilícitas dentro de la cárcel.
Un compromiso firme contra el crimen
La Policía Penitenciaria sigue demostrando que no se detiene ante los desafíos, y aunque los contrabandistas se adapten a nuevas tácticas como el uso de drones, las autoridades continúan implementando medidas de seguridad más estrictas para proteger los centros penitenciarios.



