Un fuerte olor fue lo que llevó a descubrir el trágico desenlace que tuvo María Alexandra Amador Vargas, de 20 años, una universitaria que estaba desaparecida desde el sábado 10 de enero anterior.
Anayeli Amador, hermana mayor de Alexandra, le confirmó a La Teja la trágica situación, la mañana de este viernes 16 de enero, cuando aún estaba en el sitio.
Una pareja habría sido la que reportó la situación, cuando transitaba por la comunidad de Santa Clara, en San Vito de Coto Brus.
En el camino quedó el rastro de una moto, este en apariencia chocó contra un árbol y autoridades confirman que en un guindo se logra ver una motocicleta y el cuerpo de una persona que en apariencia se trataría de Amador.
En el OIJ señalaron que personal de la delegación de esta zona recibió la alerta del hallazgo de un cuerpo y se mantienen en el sitio.
Alexandra Amador se dedicaba a hacer servicios exprés de comidas, medicamentos o cualquier paquete que le pedían desplazar. La última vez que la vieron fue el sábado 10 de enero anterior y desde entonces su paradero era incierto.
Lo último que supo la familia de Alexandra antes de desaparecer
Anayeli señaló que no es normal que su hermana se fuera de la casa y menos que no contestara las llamadas, sobre todo porque es quien está pendiente del hermano menor, de 14 años, quien vive con ella.
“Se le perdió el rastro el sábado, como a las ocho de la noche, ella estudia Administración de Negocios en la Universidad Panamericana, en San Vito.
“Somos cinco hermanos, pero no vivimos juntos, yo me fui para mi casa y me enteré hasta el domingo que ella no llegó porque mi hermano de 14 años me avisó”, expresó Anayeli.
Lo último que se sabe es que iba a hacer una entrega en el sector de Alto Santa Clara.
Mencionó que hasta el domingo le entraban las llamadas, pero después de las 2 p.m. ya no le entraron más.
Alexandra tiene cerca de seis meses de trabajar como repartidora y compró una moto para dedicarse a esta labor.
“Ella trabaja para sí misma, no utiliza ninguna aplicación, las personas le hacen pedidos de compras y ella iba a entregarlos”, detalló la familiar.
La moto de la muchacha tampoco aparece.
“Hemos recibido llamadas de números que no son ticos, son extranjeros, le hicimos el reporte al OIJ, pero nos dicen que son personas que quieren extorsionar”, afirmó la familiar.
El caso está en manos del OIJ.


