Don Ronald Ramos Alemán, de 73 años, era de esos señores que no se sentían bien estando sin hacer nada en su casa; más bien, amaba trabajar para servirles a los demás.
Lamentablemente, esa pasión por su trabajo y por ayudar a otras personas terminó costándole la vida, pues don Ronald fue asesinado por unos desalmados en el mismo taxi en el que laboraba.
Mónica Ramos, hija de don Ronald, contó que ella y sus hermanos le habían pedido a su papá que dejara de trabajar, pues ya estaba pensionado, pero para el señor el trabajo era salud.
“Mi hermana le decía: ‘Papito, ¿qué hago?, ¿te amarro? ¿Cómo vas a andar taxiando?’; incluso mi esposo le dijo que por qué no descansaba, pero él les respondía: ‘¿Qué hago en la casa?, me voy a enfermar, esa es mi vida, trabajar’, hasta que pasó este fatal desenlace", dijo Ramos.
La tragedia que tiene a esta familia con el corazón hecho pedazos ocurrió la noche del pasado viernes 27 de febrero, cuando en el sector de Juanito Mora, en Barranca, Puntarenas, hallaron a don Ronald sin vida dentro de su taxi, placa 795.
LEA MÁS: “Me han tratado como un monstruo”: habla sospechoso del femicidio de Nadia Peraza en el juicio
La versión que maneja la Policía Judicial señala que el taxista habría sido abordado por una o más personas cuando se encontraba trabajando.
“En apariencia, el ofendido realizaba un servicio de taxi en esta localidad y por razones que se investigan habría sido abordado por una o más personas, las cuales le habrían disparado en varias ocasiones por razones que todavía se están investigando”, detalló el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Muy conocido y querido
La noticia sobre la muerte de don Ronald causó mucho dolor entre los vecinos de Puntarenas, pues Ramos era muy conocido y querido debido a que durante muchos años trabajó como chofer de bus en distintas rutas de la provincia, y recientemente como taxista.
“Mi papito trabajó muchos años en Recope; él se pensionó ahí. Él pasó por todos los planteles y aeropuertos, entonces lo conocían mucho. Aunque se pensionó, él no quiso dejar de trabajar, entonces se ponía a manejar buses o se ponía a taxiar”, contó Mónica.
Más allá de seguir ganándose la vida honradamente, lo que movía a don Ronald a seguir trabajando era esa pasión por servir a los demás. Es por eso que tras su paso como chofer de bus decidió trabajar en el transporte de estudiantes.
“Cuando terminó el curso lectivo el año pasado, se aburrió y entonces dijo que él no podía estar en la casa, esperando a que lo volvieran a llamar, porque trasladaba a los estudiantes del Liceo José Martí. Entonces se puso a buscar y decidió taxiar. Él tenía horario de día y de un pronto a otro lo pasaron de noche”, contó su hija.
LEA MÁS: Muerte en barbería: sospechosos capturados tras violento ataque en Chacarita
Mónica admitió que ella y sus hermanos se sentían preocupados por ese cambio de horario, pero recordó que su papá estaba contento de poder seguir trabajando.
La peor noticia de todas
La hija de don Ronald contó que se enteró de la muerte de su amado padre por medio de su hermano menor, aunque ella ya sabía que algo malo había pasado, pues minutos antes su mamá la llamó y, sin darle explicaciones, le pidió que llegara a su casa.
“Mis otros hermanos que estaban en Puntarenas le dieron el aviso (al hermano menor). Todo se dio porque el hijo de la exesposa de mi hermano mayor trabaja en la Cruz Roja y le tocó ir al lugar.
“Él llamó a mi hermano, que se llama Randall, y le dijo: ‘Papá Randall, necesito que sea fuerte, es que aquí está Papá Ronald’. Entonces mi hermano mayor tuvo que ir y confirmó que se trataba de nuestro papá”.
Aunque el OIJ no ha determinado el móvil detrás del atroz crimen, toda la familia de don Ronald presume que su muerte se dio en medio de un asalto, pues el señor era una persona noble, honrada y trabajadora, que no tenía problema con nadie.
“A lo que nosotros apuntamos es que fue un asalto. Mi papá no les debía a los gota a gota (prestamistas informales), mi papá no andaba en nada raro”, agregó Mónica.
LEA MÁS: Así ocurrió la tragedia en que falleció mujer en Orotina
Un gran hombre y un excelente padre
Don Ronald fue recordado por su hija como un gran hombre, que siempre luchó por su familia y que siempre se esforzó por estar cerca de Dios. Es por eso que tenía más de 30 años de ser creyente.
“Mi papá fue tan dulce, siempre nos enseñó a luchar, nos hablaba mucho de no perder la fe, nos hablaba mucho de perdonar, de ayudar. Era de esas personas que te enseñan a ser buena persona en la vida”, destacó.
En medio del enorme dolor que siente la familia de don Ronald por la forma en que les fue arrebatado, han encontrado un poco de alivio en las muestras de apoyo y cariño que han recibido.
“Nosotros más bien estamos sorprendidos; para nosotros es sumamente impactante ver el grado de persona que era nuestro papá; nosotros decimos: ‘¡Dios mío!, ¡qué grande era nuestro papá!’, todo el mundo lo conocía, todo el mundo lo quería.
“Nosotros no teníamos ni idea de todo lo que él hizo; mi papá dejó una gran huella en nosotros y en todos los que lo conocieron”.
Mónica y su familia también quisieron agradecer a la Iglesia Centro de Avivamiento del Pacífico, que les permitió velar a su papá sin ningún costo, así como a los taxistas de Puntarenas que hicieron una caravana en honor a su padre.



