Dos personas inocentes han pagado con su vida ataques que no iban dirigidos contra ellas, así lo señalan las estadísticas del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
De acuerdo con Orlando Corrales Ugalde, jefe de la Unidad de Análisis Criminal del OIJ, se trataría de víctimas colaterales directas registradas en la base de homicidios dolosos y en el sistema de Informe Policial Homologado (IPH).
Estos casos ocurrieron el 11 y el 19 de enero en los cantones de Garabito y Cartago, respectivamente.
Según el reporte oficial, el primer hecho ocurrió en Quebrada Ganado, en Tárcoles de Garabito. Allí murió María Emilia Fallas Monge, de 62 años, quien fue atacada mortalmente por su exyerno.
Mientras tanto, el segundo caso sucedió en el proyecto Manuel de Jesús Jiménez, en San Francisco de Cartago, donde falleció un hombre.
LEA MÁS: Violenta balacera en Cartago cobra la vida de un hombre y deja otros 3 heridos
Estas agresiones ocurrieron en el rango entre las 12 medianoche y las 5:59 a. m.
Las autoridades advirtieron que varias investigaciones aún se encuentran en etapa preliminar, por lo que las cifras podrían variar conforme avancen las diligencias.
En comparación con años anteriores a la misma fecha, en 2022 no se registraban casos de este tipo; en 2023 se contabilizaban nueve; en 2024, cuatro; y en 2025 la cifra ascendía a 16 víctimas colaterales.
Corrales explicó que se considera víctima colateral directa cuando la persona fallecida no era el objetivo principal del ataque, pero mantenía un vínculo personal o una relación delictiva con la víctima principal, tal como ocurrió en estos casos.
En cambio, se clasifica como víctima colateral indirecta cuando la persona fallecida no tenía ningún vínculo personal ni relación delictiva con el objetivo de la agresión.
Las autoridades reiteraron que el análisis de cada caso es fundamental para determinar la clasificación correspondiente y comprender la dinámica de la violencia registrada en lo que va del año.
