Los rostros de don Máximo Merlo y su esposa Vilma Espinoza reflejan el enorme dolor que cargan en sus corazones tras el atroz femicidio de su amada hija Junieysis Merlo, cuyo cuerpo fue hallado el pasado jueves dentro de una fosa en Salitral de Santa Ana.
En entrevista con el medio nicaragüense Viva Nicaragua-Canal 13, los padres Junieysis dieron una serie de declaraciones que le dejan el corazón hecho pedazos hasta a la persona más dura.
“Me la mató y después que me la mató, me la enterró, le hizo una fosa normal y me la mató a mi chigüina”, dijo don Máximo.
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Doña Vilma contó que la última vez que estuvieron con su hija fue a finales del año pasado, cuando ella los visitó debido a una situación de emergencia.
“Vino el 28 de noviembre aquí, porque él (papá) se había enfermado bastante, entonces ella estuvo aquí hasta el 26 de diciembre y luego salió para allá”, contó la señora.
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En cuanto a la desaparición de su hija, don Máximo contó que él empezó a sospechar cuando la expareja de Junieysis, un hombre apellidado Ramírez, de 57 años, quien ya fue detenido por las autoridades, le dio una versión poco creíble de lo que había sucedido con ella.
“Él me dijo que ella andaba haciendo unos tiktoks en la playa y cuando yo le pregunté con quién andaba me dijo que andaba sola, le pregunté si conocía a la gente que andaba con ella y me dijo que no. ¿El teléfono por qué no lo llevó?, le pregunté, y dijo que ella no lo iba a llevar, porque el teléfono era muy caro".
Don Máximo no se quedó tranquilo ante esa situación y al ver que los días pasaban y no tenía respuesta de su hija decidió actuar.
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“LLamé a un sobrino de mi esposa allá (Costa Rica) le dije: ‘hijo, vaya repórtela a la Policía, porque ya hace cuatro días (que no aparece) y yo no creo que ella deje a esas niñas botadas por cuatro días”.
Mientras asimilan la trágica muerte de Junieysis, sus padres claman para que sus dos nietas, de 4 años puedan quedarse junto a ellos en Nicaragua. De momento, ambas menores siguen bajo el cuidado del Pani.
“Yo lo que quiero es que me ayuden para recuperar a mis niñas, porque yo no quiero que esas niñas se queden en ese país”, dijo doña Vilma.


