Rocío Sandí.26 septiembre, 2018
En el congreso participan representantes de varios países de la región. Foto: Cortesía de la Fiscalía.
En el congreso participan representantes de varios países de la región. Foto: Cortesía de la Fiscalía.

Algo tan simple como ver que un trabajador de un local debe pedirle permiso al “jefe” para salir, o que un tercero sea quien determine cuánto debe pagar un cliente por un servicio y además cobre la plata, podrían revelar que se está ante un caso de trata de personas.

La Fiscalía está participando en un congreso que tiene como objetivo compartir información y experiencias con autoridades de otros países para detectar los casos existentes de esclavitud y prevenir otros a futuro.

Como parte de los acuerdos está el instar a la población a denunciar este tipo de casos cuando se tengan sospechas.

El Ministerio Público detalló por medio de un correo electrónico que los principales comercios que usan los delincuentes para encubrir la trata son bares, salas de masajes y también restaurantes, entre otros.

Las autoridades dicen que no siempre las víctimas de este delito se ven tristes, ya que en ocasiones la persona puede mostrarse feliz y reflejar otra circunstancia, por eso es importante poner atención a los detalles.

A inicios de setiembre la Policía desarticuló una banda de que traficaba orientales y los ponía a trabajar en el país. Foto: Alonso Tenorio.
A inicios de setiembre la Policía desarticuló una banda de que traficaba orientales y los ponía a trabajar en el país. Foto: Alonso Tenorio.

Eugenia Salazar Elizondo, fiscala adjunta especializada en trata de personas y tráfico ilícito de migrantes, es una de las panelistas del congreso. Otros de los expositores son Marko Magdic, consultor internacional en seguridad pública y justicia en Chile, Daniel Cruz, jefe de departamento de la Policía Federal de México, así como Fredy Bautista, coronel de la Reserva Activa de la Policía Nacional y consultor en ciberseguridad, en Colombia.

¡Cuidado con las redes sociales!

Otro de los temas tratados por los expertos es el riegos que corren las personas al publicar datos personales en las redes sociales.

Los participantes en la actividad aseguran que los tratantes de personas usan la tecnología para monitorear a las posibles víctimas.

“Muchas de las redes sociales para que funcionen necesitan que activemos los datos de geolocalización, esto quiere decir que las publicaciones que hagamos van a tener nuestra ubicación geográfica”, señaló Fredy Bautista, consultor en ciberseguridad.

El grupo de delincuentes le cobraba a los orientales $22 mil por traerlos a Costa Rica. Foto: Alonso Tenorio.
El grupo de delincuentes le cobraba a los orientales $22 mil por traerlos a Costa Rica. Foto: Alonso Tenorio.

“Si no configuramos para que nuestras publicaciones solo sean vistas por nuestras amistades estamos enviando notificaciones abiertas a todo el mundo. En Facebook, Twitter o Instagram podemos tener nuestro número de teléfono enlazado y convertirlo público, lo que convierte a cualquier personas en blanco para los tratantes”, agregó.

Las autoridades le aclaran a las personas que cuando brinden información sobre un caso de trata, los datos serán completamente confidenciales y si el informante no quiere que su nombre salga en el expediente, la Fiscalía protegerá la identidad de la persona.

Las personas que deseen facilitar información de algún posible caso de trata, puede hacerlo vía telefónica a los números 2295-3606 o 2295-3180 (de 7:30 a. m. a 4:30 p. m.). Si lo prefiere puede hacerlo a través del correo electrónico fa-tratapersonas@poder-judicial.go.cr