El chileno Francisco Ojeda Garcés, de 36 años, fue encontrado sin vida en una playa de Osa el pasado 26 de diciembre y, aunque se creía que había muerto ahogado, el caso dio un inesperado giro, pues las autoridades confirmaron que se trató de un homicidio.
Este caso ha llamado la atención en Chile, no solo porque la víctima es un ciudadano chileno, sino porque Francisco también era el sobrino de René Garcés, alcalde de Quinchao, en Isla Grande de Chiloé.
El cuerpo de Garcés fue encontrado la madrugada del 26 de diciembre; este presentaba varios golpes y, tras una inspección preliminar, se determinó que el chileno había sido víctima de un homicidio.
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Francisco tenía cerca de tres años de vivir en Costa Rica y trabajaba en la Spicy Real Estate, una oficina de bienes raíces en Dominicalito. En ese trabajo conoció al fotógrafo Pedro Malacas, quien compartió con él un día antes de que apareciera muerto.
Según la entrevista que le realizó el diario Las Últimas Noticias, Pedro, junto con otras personas, compartió una cena con Francisco y su novia.
“A los ocho nos fuimos para la casa. Yo iba con la mamá de Pepe, el dueño de la oficina. Vi a Francisco al parar el carro frente a su casa. Nosotros seguimos y fue ahí la última vez que lo vi”, dijo Malacas.
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En cuanto al atroz crimen, nadie tiene idea de lo que pudo pasar, pero el fotógrafo dijo que tenía sospechas del arma usada para asesinar a Francisco.
“Si usted va para allá (playa donde apareció el cuerpo), ve muchas piedras. Pienso que pudo haber sido con una piedra”, explicó.
En entrevista con el medio Chilevisión, Jaime Ojeda, hermano de Francisco, dijo que ya se encuentra en Costa Rica para darle seguimiento a la investigación que se lleva por el homicidio de su hermano.
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“Ha sido bastante complicada esta situación; ahora nos encontramos camino a buscar las cenizas de mi hermano. Hemos tenido un gran apoyo por parte del consulado y por parte del gobierno de Costa Rica.
“Hay muchas hipótesis, hay muchas teorías, pero está todo en reserva, todo está en investigación, no queremos alertar a las personas que le pudieron haber hecho esto a mi hermano”, destacó.
Jaime señaló que su hermano llegó a Costa Rica impulsado por el “amor, por la tierra y la biodiversidad”, y destacó que Francisco creía en las comunidades, en la seguridad compartida y en cuidar el hogar de todos.

