La incertidumbre y la angustia aumentan para la familia de Alejandro Calderón Hernández, de 42 años, quien este viernes cumplirá una semana desaparecido en Bogotá, Colombia.
Sus familiares aseguran que continúan aferrados a la esperanza de encontrarlo con vida y confían en el trabajo que realizan las autoridades colombianas para esclarecer qué ocurrió con el costarricense.
Familia recibe apoyo del OIJ
Andrey Calderón, hermano de Alejandro, conversó con La Teja y explicó que la familia ha recibido acompañamiento tanto de las autoridades colombianas como del OIJ.
Según indicó, incluso el director interino de la Policía Judicial, Michael Soto, se ha comunicado con ellos para conocer cómo avanza la situación.
“Confiamos en el trabajo de las autoridades colombianas y agradecemos también el apoyo que hemos recibido del OIJ”, manifestó.
Viajó por negocios y desapareció horas después
Alejandro viajó a Bogotá el viernes 29 de mayo para realizar compras relacionadas con una tienda que posee en Bajo Los Molinos de Heredia, donde se dedica a la reventa de artículos.
Ese mismo día, durante la noche, fue la última vez que se tuvo información sobre él.
El costarricense tenía previsto regresar al país el lunes 1.° de junio, pero nunca abordó su vuelo ni volvió a comunicarse con sus familiares.
Su pareja viajó a Colombia
Al conocer la desaparición, su pareja, Hellen, junto con Luis Calderón, hermano de Alejandro, viajaron a Colombia el domingo 31 de mayo para intentar obtener respuestas.
Durante dos días realizaron diligencias en Bogotá.
“Ellos estuvieron dos días en Colombia, interpusieron la denuncia, visitaron hospitales, clínicas, pero sin ningún resultado. Sí se trajeron los contactos de quienes están realizando la investigación”, explicó Andrey.
Sin embargo, debido a preocupaciones relacionadas con la seguridad en la zona, ambos regresaron posteriormente a Costa Rica.
Hallaron sus pertenencias
Uno de los elementos que más preocupa a la familia es que las pertenencias de Alejandro fueron encontradas en el hotel donde se hospedaba.
De acuerdo con sus familiares, en la habitación permanecían sus objetos personales, pero hacían falta su teléfono celular y una suma de dinero en efectivo.
Esta era la tercera ocasión en que Alejandro se hospedaba en ese establecimiento ubicado en el sector de Santa Fe, en Bogotá.
La familia indicó que dicha zona es considerada como un área complicada en materia de seguridad.
Esperan respuestas
Mientras las investigaciones continúan, los familiares aseguran sentirse agradecidos por las muestras de solidaridad que han recibido de vecinos, amigos y personas que han compartido la información sobre la desaparición.
Cada día que pasa sin noticias aumenta la preocupación de sus seres queridos, quienes mantienen la esperanza de que Alejandro pueda regresar sano y salvo a Costa Rica.

