Rocío Sandí.19 agosto
El ahora y el antes del cura Mauricio Víquez. La primera foto es de cuando lo agarró la policía.
El ahora y el antes del cura Mauricio Víquez. La primera foto es de cuando lo agarró la policía.

Dos redes sociales que usaba Mauricio Víquez fueron las que le permitieron a la Policía Judicial descubrir dónde estaba escondido el sacerdote, quien enfrenta cargos por abusos sexuales.

El cura fue capturado este domingo en San Nicolás de los Garza, en Monterrey de Nuevo León, México.

Wálter Espinoza, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), dijo este lunes en conferencia de prensa, que el 11 de abril pasado recibieron información confidencial que revelaba que Víquez estaba activo en las redes sociales con el nombre de Antonio.

Espinoza explicó que al revisar los perfiles se dieron cuenta que la persona que los administraba efectivamente tenía características similares a las del entonces prófugo.

Empezando porque Antonio es el segundo nombre del sacerdote, ponía que tiene un doctorado (Víquez tiene uno), además, indicaba que tenían la misma edad: 54 años.

El dato que terminó de convencerlos fue una publicación que hizo el 18 de abril sobre la muerte de un pariente cercano, que coincidió con la muerte de un tío de Víquez.

“Cuando los expertos empezaron a analizar las cuentas lograron determinar que eran muy similares en cuanto a contenido, en cuando a publicaciones, en cuanto a manifestaciones en los gustos que había en ambas cuentas”, detalló el jerarca.

“Logramos verificar que la dirección IP con la que se habían abierto las cuentas estaban en México y eran de telefonía móvil, eso provocó que hiciéramos un contacto directo con la Policía Federal Mexicana, en particular con la unidad de Prevención de Delitos Electrónicos de la División Científica”, agregó.

En ese momento las dos policías empezaron a compartir los datos que tenían sobre el caso y luego de hacer coordinaciones, los agentes mexicanos allanaron la casa en la que estaba el tico y lo detuvieron. El operativo se realizó el domingo a la 1 de la mañana.

En febrero pasado, el OIJ allanó el Tribunal Eclesiástico y la Curia Metropolitana como parte de la investigación contra Víquez. Foto: Grupo Nación.
En febrero pasado, el OIJ allanó el Tribunal Eclesiástico y la Curia Metropolitana como parte de la investigación contra Víquez. Foto: Grupo Nación.

Al consultarle a Espinoza a quién pertenece la propiedad en la que estaba el cura, la reacción que tuvo ante la llegada de los oficiales y si fue necesario el uso de armas en la captura, el jefe de la Policía Judicial dijo que todavía no tenía esos datos.

“El problema que teníamos a nivel de ubicación es que México es un territorio amplísimo y las posibilidades de detección eran muy pocas”, Wálter Espinoza, director del OIJ.
Intentaba hacer una nueva vida

Pese a que Víquez era buscado por la Interpol por acusaciones de abusos sexuales, él ya se estaba empezando a sentir cómodo en su nuevo hogar.

Tanto así que mencionaba en las redes sociales que tenía un proyecto laboral en mente, en el que se encargaría de asesorar a estudiantes que estaban haciendo tesis universitarias, labor similar a la que hacía cuando estaba en Costa Rica.

Espinoza dijo que durante todos estos meses ellos siguieron de cerca los perfiles de Víquez y se dieron cuenta que hacía publicaciones de forma frecuente; sin embargo, el viernes pasado, cuando tuvieron comunicación con la Policía Mexicana, se dieron cuenta de que eso estaba cambiando.

“Nos dimos cuenta que Víquez estaba evitando salir, estaba haciendo peticiones de servicios básicos de forma exprés y las autoridades mexicanas fueron acercándose al sitio donde él estaba, hasta que hicieron el allanamiento”, detalló.

La Fiscalía informó que este lunes, a las a las 9:40 a.m., la Dirección General de Procedimiento Internacionales de la Fiscalía General de la República de México, notificó sobre la detención de Víquez Lizano a la Oficina de Asesoría Técnicas y Relaciones Internacionales del Ministerio Público de Costa Rica, por medio de un correo electrónico.

Las autoridades judiciales ya están iniciando los trámites para la extradición de Víquez para que enfrente las causas en su contra.

El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que Víquez fue llevado a la Ciudad de México y este lunes tenía programada su primera audiencia. A él le asignaron un defensor público y en la reunión el sospechoso deberá decir si quiere continuar el proceso con ese abogado o pagará uno por su cuenta. Pese a que los funcionarios de la embajada de Costa Rica en México y el Consulado no estarán presentes en la audiencia, dijeron que estarán pendientes de los resultados.