Los minutos posteriores al asesinato de Róger Rosales Rodríguez, de 41 años, y su hijo Nicolás, de 12, en Esparza, Puntarenas, quedaron marcados por escenas de profundo dolor que aún estremecen a quienes estuvieron cerca.
Un vecino de la zona, identificado como Diego Castrillo, relató a La Teja cómo vivió el momento en el que se desató la balacera y lo que ocurrió segundos después.
“Al ser las 5:30 de la mañana, ya estábamos por levantarnos cuando se oyó una balacera; de ahí nos levantamos y salimos. Creía que lo que sonó era una moto, pero vimos a una muchacha llorando y gritando; ahí fue cuando vi la escena del muchacho y el niño dentro del carro”, contó.
El vecino aseguró que siempre veía a padre e hijo salir a esa hora, pues era parte de su rutina ir a comprar pan.
Castrillo también describió el momento en que el abuelo de las víctimas, quien vive frente al lugar donde quedó el vehículo, se acercó a la escena.
“El señor habló conmigo y me dijo: ‘vea cómo quedaron’. Era una escena horrible, además de los gritos de la familia”, relató.
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Róger Rosales vivía cerca de sus abuelos, en una casa que él había construido detrás de la vivienda familiar.
Este testimonio refleja la crudeza del ataque, en el que se habrían utilizado tres diferentes tipos de armas de guerra con las que generaron múltiples disparos para quitarle la vida a Róger y a su inocente hijo.
Papá e hijo eran muy unidos
De acuerdo con información preliminar de las autoridades judiciales, padre e hijo habrían salido con la intención de comprar pan para el desayuno cuando fueron sorprendidos por una ráfaga de disparos.
Al parecer, el niño mantenía una relación muy cercana con su papá, por lo que era común verlos compartir tiempo juntos.
Incluso, trascendió que ambos solían madrugar y realizar actividades juntos, ir a dejarlo a la escuela era parte de su rutina diaria.
Fue en medio de esa salida que padre e hijo fueron atacados sin oportunidad de reaccionar.
Ambos recibieron múltiples impactos de bala, principalmente en la cabeza, lo que les causó la muerte en el sitio.
Doble crimen en manos de la Fiscalía
La investigación por este doble homicidio está en manos de la Fiscalía de Puntarenas, la cual trabaja intensamente en la escena del crimen.
De acuerdo con las autoridades, se realizan varias diligencias para esclarecer lo sucedido, entre ellas la recolección de indicios, el análisis de la escena y la identificación de posibles sospechosos.
Desde la Fiscalía confirmaron que, de momento, no se reportan personas detenidas.
El caso continúa en investigación mientras las autoridades buscan determinar el móvil del crimen y dar con los responsables de este violento hecho que cobró la vida de padre e hijo.
La escena espantosa quedó dentro de un carro blanco en el que viajaban padre e hijo, el vehículo quedó llenó de huecos por el impacto de las balas en Esparza.
La agresión ocurrió en Espíritu Santo de Esparza, en Puntarenas, a unos 800 metros de la estación del ICE.
La Cruz Roja confirmó que la alerta ingresó a las 5:49 a. m., movilizando unidades al sitio tras el reporte de personas heridas por arma de fuego.
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Los sicarios habrían utilizado, al menos, dos armas consideradas como fusiles de guerra para cometer el crimen.
“En el sitio se habrían localizado indicios balísticos aparentemente correspondientes a armas tipo AR15, AK47 y calibre 9 milímetros, que serán analizados en los laboratorios de ciencias forenses”, indicó el OIJ.
Mamá se habría enterado de tragedia a miles de kilómetros
De acuerdo con información recabada, la mamá del niño y su hermana se encontraban fuera del país al momento del crimen.
Vecinos de las víctimas señalaron que ambas están de paseo en Colombia cuando ocurrió el doble homicidio.
La Teja le consultó a la Dirección de Migración y Extranjería quienes confirmaron que registran salida del país desde el lunes 20 de abril.
Una ilusión por viajar terminó marcada por la peor noticia.



