La aventura de Johanna Solano en Nepal sigue dando de qué hablar, pero esta vez no por el frío, la comida o el impresionante paisaje, sino por una pregunta directa que le hicieron sus seguidores: ¿por qué no subió hasta la cima del monte Everest?
LEA MÁS: Johanna Solano alzó la voz desde Nepal tras ver desgarradora escena con animal de carga
Lejos de esquivar el tema, la presentadora fue clara y puso los pies sobre la tierra. Desde el inicio, explicó, su objetivo siempre fue llegar hasta el campo base, una meta que ya de por sí representa un reto físico importante por la altura y las condiciones extremas.
LEA MÁS: Johanna Solano está en Nepal con Ligia Madrigal, ¿subirán el monte Everest?
Solano dejó claro que, aunque muchos puedan pensar que por su condición física podría dar el siguiente paso, la realidad es otra muy distinta.
“La montaña es otra cosa”, explicando que este tipo de desafío requiere una preparación mucho más específica y prolongada.
Según contó, alcanzar la cima del Monte Everest no es algo que se logre en semanas o meses. Se trata de un proceso que implica años de entrenamiento, experiencia en alta montaña y la acumulación de ascensos en picos de gran altura, incluso superiores a los 6.000 metros, antes de pensar siquiera en intentarlo.
La también exreina de belleza fue honesta al reconocer que, en este momento, está lejos de poder lograr una hazaña de ese nivel. Sin embargo, tampoco cerró la puerta por completo. Admitió que siempre queda esa “espinita” y que, aunque hoy no es una meta inmediata, en el futuro podría planteárselo si decide prepararse como se debe.
Por ahora, su experiencia en el Himalaya forma parte de un proceso más amplio, en el que busca ir conociendo poco a poco el mundo de la montaña, entendiendo sus exigencias y acumulando vivencias que podrían servirle más adelante.


