Si usted escucha el apodo Yiyo, de inmediato piensa en José Miguel Alfaro. Sin embargo, pocos conocen la historia de cómo nació el famoso apodo que lo ha acompañado durante gran parte de su carrera.
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La encargada de revelar el secreto fue Natalia Rodríguez, quien recordó en una conversación, con el propio comunicador, cómo surgió el nombre cuando ambos trabajaban en VM Latino.
Según contó Natalia, cuando José Miguel llegó al canal juvenil todavía era presentado por su nombre completo, algo que a ella no le terminaba de convencer.
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“Yo decía: ‘En VM Latino, José Miguel’. No, es que no. Eso era un nombre de señor y estábamos en un canal de jóvenes”, recordó entre risas en el programa de Yiyo y Choché.
La presentadora explicó que en aquella época muchos de los talentos ya tenían apodos o nombres más cortos con los que eran identificados por el público, por lo que consideró que José Miguel también necesitaba uno.
Fue entonces cuando recordó a un compañero que tuvo durante su etapa colegial.
“Yo tenía un compañero en el cole que le decíamos Yiyo. No sé ni cómo se llamaba realmente porque todo el mundo le decía Yiyo”, contó.
La idea le pareció perfecta y decidió proponerla dentro del equipo.
Aunque hoy parece imposible imaginarlo de otra forma, José Miguel no estuvo para nada de acuerdo con la ocurrencia.
“Era negación total de que me quisieran poner Yiyo”, recordó el comunicador.
Sin embargo, mientras más se resistía, más fuerza tomaba el apodo.
Natalia empezó a llamarlo así durante las transmisiones y poco a poco el resto de compañeros hizo lo mismo.
Lo que comenzó como una simple broma terminó pegando entre los televidentes.
José Miguel recordó que en una cobertura en Palmares entendió que la batalla estaba perdida. Natalia les daba un beso a las personas que pasaban y lo llamaban “Yiyo”, y fueron tantos los que gritaron el apodo que ya no hubo forma de escapar de él. Desde entonces, el nombre se convirtió en parte de su identidad.
Con el paso de los años, el nombre terminó convirtiéndose en una marca personal que lo ha acompañado en televisión, radio, eventos y redes sociales.
Tanto así que hoy José Miguel reconoce que siente un enorme cariño por ese apodo.
“Le agradezco a la vida porque ese nombre es el que nos ha dado todo realmente”, aseguró.
Lo que Natalia probablemente nunca imaginó es que aquella ocurrencia inspirada en un compañero del colegio terminaría convirtiéndose en uno de los apodos más conocidos de la televisión costarricense.


