Karol Espinoza, AFP .24 noviembre, 2019

Los jugadores del Flamengo se dieron un baño de masas este domingo en Río de Janeiro, Brasil, para celebrar el título de campeones de la Copa Libertadores. Miles de aficionados abarrotaron el centro de la ciudad para recibir a sus héroes.

El corazón del fiebre no soportó tanta emoción. Tomado de www.tycsports.com
El corazón del fiebre no soportó tanta emoción. Tomado de www.tycsports.com

Sin embargo, hubo un fiebre que no pudo disfrutar la fiesta porque murió el sábado después del gol con el que los brasileños le dieron la vuelta al marcador para dejarse el trofeo. Cabe recordar que Flamengo perdía 1-0 ante River Plate, pero al minuto 88′ empató el juego y al 89′ se puso arriba, ambos pepinos de Gabigol.

"Valdecir Rosa Farías, de 41 años, murió el sábado en pleno festejo de la obtención de la Copa Libertadores de Flamengo. El hincha, chofer de bus, no resistió la emoción y sufrió un paro cardíaco.

“Según Globo, su esposa reveló que tenía un marcapasos para regular los latidos, pero semejante alegría lo desbordó y encontró la muerte”, señala el sitio web del canal argentino TYC Sports.

Valdecir, papá de dos hijos, llegó a ser atendido por los médicos, pero estos no pudieron reanimarlo.

La cantidad de gente que fue al festejo era increíble. AFP
La cantidad de gente que fue al festejo era increíble. AFP
Fiesta por todo lado

Pese a esa lamentable noticia, Flamengo celebró este domingo por todo lo alto la segunda Copa Libertadores de su historia.

En un clima completamente festivo y que terminó con incidentes entre la policía y varios grupos de seguidores, los jugadores y cuerpo técnico se unieron durante más de cuatro horas a miles de aficionados de todas las edades que tiñeron de rojo y negro la céntrica avenida Presidente Vargas.

Luego de aterrizar por la mañana en el aeropuerto internacional de Río de Janeiro, la expedición de Flamengo, rodeada de un gran dispositivo de seguridad, se dirigió en un bus hasta el centro de la ciudad, donde cambió de vehículo y en un bus descapotable inició un lento recorrido de poco más de un kilómetro y medio hasta el monumento Zumbi dos Palmares, en la misma avenida Presidente Vargas.

La bandera rojo y negra del Flamengo se vio por todo lado. AFP
La bandera rojo y negra del Flamengo se vio por todo lado. AFP

Liderados por el delantero Gabigol, gran figura en la final de Lima al marcar los dos goles de la victoria contra River Plate, los jugadores del club brasileño cantaron todas las canciones que sonaron por los altavoces, incluso las que provocaban a varios de sus rivales, como el Vasco da Gama o el Palmeiras.

Los aficionados también corearon varias canciones, como “Fica Gabigol” (Quédate Gabigol), para pedirle a su delantero, quien termina su cesión del Inter de Italia el mes que viene, que prolongue su permanencia en el club.

Otra de las grandes atracciones del desfile fue el técnico portugués Jorge Jesús, quien se atrevió incluso a bailar al ritmo de la música, mientras era aclamado por la afición, que lo considera el mayor responsable de la exitosa campaña del Flamengo en 2019.

En menos de 24 horas, los jugadores ganaron dos títulos: la Libertadores y el torneo nacional que se les negaba desde el 2009. AP
En menos de 24 horas, los jugadores ganaron dos títulos: la Libertadores y el torneo nacional que se les negaba desde el 2009. AP

Los millones de seguidores del Flamengo que no pudieron asistir personalmente a la celebración tuvieron la oportunidad de hacerlo a través de las redes sociales de los jugadores. La mayoría de ellos transmitió en directo el desfile a través de sus celulares.

Dos copas en menos de un día

El desfile acabó poco después para que plantilla y aficionados pudieran seguir el partido del Brasileirao en el que el Palmeiras perdió 2-1 con el Gremio de Porto Alegre, un resultado que le da el título de liga al Flamengo.

De esta manera, volvió a ganar el título de la Liga brasileña, que no obtenía desde 2009, y estableció un récord histórico: ganar la Libertadores y el campeonato nacional en menos de 24 horas.

Desde la altura, los aficionados parecían hormiguitas. AFP
Desde la altura, los aficionados parecían hormiguitas. AFP