Sergio Alvarado.19 mayo

Dice el dicho que Palmares es un pueblo para hacer amigos, frase que cumple a cabalidad el grupo “Parrilleros Palmareños”, quienes le meten gran color y sabor a los alrededores del estadio donde juega su queridísimo equipo.

Rodolfo, Katherine y doña Marta fueron los encargados de cocinar este domingo. Sergio Alvarado.
Rodolfo, Katherine y doña Marta fueron los encargados de cocinar este domingo. Sergio Alvarado.

Por tradición, desde que Palmares está en la segunda división hace un par de años, un grupo de vecinos se reúne en las afueras del Palmareño Solís antes de las mejengas, prende la parrilla y regala carnita a todo aquel que se acerque por un gallito, sin importar el color de camiseta que lleve.

Salchichón, carne de res y chorizo es el sabroso menú para darle fuerzas a los fiebres y puedan gritar bastante para apoyar a su equipo y, lo mejor de todo, es gratis, apenas para darle la bienvenida a los visitantes y mostrar que en Palmares la gente sí es realmente una teja.

“Es una barra que lo que busca es animar las gradas y meterle color al partido desde afuera, demostrando que en Palmares se les recibe a todos con una sonrisa y con muchas ganas”, indicó Rodolfo Jiménez, miembro de la barra.

Los Parrilleros Palmareños son famosos y hasta gorras tienen. Sergio Alvarado
Los Parrilleros Palmareños son famosos y hasta gorras tienen. Sergio Alvarado

Generalmente, la repartición de carne empieza un ratito antes del partido, pero este domingo desde las 11 a.m ya estaba la parrilla encendida, la cual se “vendió” bien rápido porque antitos de las 12:30 p.m ya no había carnita.

Esta barra en lugar tirar piedras, insultar rivales o hacer problemas, decidió ir por un camino más sabroso con sus rivales.

“Acá quien quiera venir a comerse un gallito con nosotros es bienvenido, eso es algo que siempre se encontrarán afuera del Palmareño Solís. Acá lo que queremos es compartir la fiesta del fútbol entre amigos”, indicó Jiménez.

El grupo está compuesto por unas 40 personas, quienes entre todos hacen una banca para comprar la carne y los días de los partidos se turnan para que la cocinada le toque a todos.

Con los parrilleros no hay miseria, pura carnita de calidad. Tomado de Facebook Parrilleros Palmareños.
Con los parrilleros no hay miseria, pura carnita de calidad. Tomado de Facebook Parrilleros Palmareños.

La cantidad que cocinan siempre es variada e incierta, porque depende de qué lleve cada uno de los miembros.

Siempre se ubican frente a la entrada de gradería de sol, a un ladito.

"Palmares se caracteriza por ser un pueblo para hacer amigos, es algo que toda la vida han dicho y nosotros nos preocupamos por mantener eso así, mostrar que es más que un dicho.

"Los grupos o barras siempre dicen que son peligrosas y esta no es así porque acá hay de todo, es un grupo familiar donde puede ver niños, mujeres, hombres, todos es por hacerle un aporte al pueblo”, comentó Rodolfo.

Este domingo, después que cerraron la cocina, la barra se mantuvo afuera para cantar y vacilar mientras la gente iba entrando al estadio, algunos ya comiditos.

Esta carnita antoja a más de uno. Tomado de Facebook Parrilleros Palmareños
Esta carnita antoja a más de uno. Tomado de Facebook Parrilleros Palmareños

Rodolfo andaba junto a su amiga, Katherine Sibaja, quien estaba muy bien identificada con gorra y todo de los parrilleros, es de las fiebres del grupo.

“Lo lindo de este grupo es que está formado por todo tipo de personas, el ambiente es de amigos, venimos en familia para mostrar que es una barra diferente a otras”, comentó la joven.

Con ellos estaba también doña Marta Cabrera, quien también se cuadra a la cocinada junto a los muchachos.

En la gradería, el grupo de parrilleros está bien identificado. John Durán.
En la gradería, el grupo de parrilleros está bien identificado. John Durán.

“El ambiente acá es diferente a cualquier otro lado porque acá come todo el que se acerque, compartimos con la afición del equipo contrario sin necesidad de pelear”, indicó Cabrera.

Sin duda, los Parrilleros Palmareños le darán un rico sabor a la primera división, ahora le toca al equipo ganarse un campito en la categoría de honor.