El caso de Alejandro Bran vino a desnudar al periodismo deportivo de Costa Rica y muchos vicios que hay que corregir si realmente queremos que el fútbol y el deporte en general mejore.
Primero, voy a ser muy sincero: el periodismo deportivo tico siempre me ha parecido muy light. No se denuncia nada, como si todo fuera perfecto; se limita a cubrir partidos, conferencias de prensa y a opinar, la mayoría de las veces sin un sustento, casi al nivel de aficionados.
Y les voy a explicar con un ejemplo por qué creo esto.
El lunes se soltó el rumor de que el carro de Alejandro Bran había sido baleado en la calle de la Amargura, San Pedro de Montes de Oca; eso andaba en redes desde temprano y en chats de periodistas, pero ningún medio ni periodista hizo la tarea, salir a verificar si era cierto, solo La Teja.
El lunes por la tarde, escuché a un colega decir que él sabía lo que había pasado, pero que no iba a decir nada porque era algo muy grande, que le dejaría ese trabajo sucio a La Teja y hasta se animó a decir que si no salía nada a la luz, mejor.
Lo que este colega llama trabajo sucio, yo lo llamo periodismo: salir a la calle a reportear, a averiguar qué fue lo que pasó, en lugar de limitarse a lo que circula en chats.
La Teja lo hizo y pudo verificar que sí había pasado algo, pero no fue en la calle de La Amargura, fue en Los Yoses. Esa fue la primera imprecisión que pudimos corregir gracias a que salimos a reportear.
Hablamos con Fuerza Pública, Municipalidad de Montes de Oca, testigos en el lugar y fuentes cercanas al entorno del futbolista, y verificamos que efectivamente el carro de Alejandro Bran había sido baleado.
Ya teniendo todos estos elementos, lanzamos la nota.
Ya sabemos las repercusiones que tuvo la publicación: la Fedefútbol sacó de la Selección, primero a Alejandro Bran y, más tarde, a Keneth Vargas y Warren Madrigal.
Por su parte, Alajuelense decidió separar a Bran y Vargas del club.
Si La Teja no hubiera hecho el trabajo sucio (reportear), probablemente no hubiera pasado de un rumor y los tres jugadores hoy estarían felices de la vida en la Selección.
Por eso es que digo que el periodismo deportivo fue desnudado, porque ahora andan todos rasgándose las vestiduras, pero ninguno hizo su trabajo: reportear y publicar lo sucedido.
Hoy escuché a un periodista decir que Luis Fernando Suárez, supuestamente, llegaba a los estadios oliendo a alcohol. ¿Por qué no lo dijo antes? ¿Por qué lo dice hasta ahora? Y lo más importante, ¿tiene pruebas?, o ni siquiera hizo el “trabajo sucio de reportear”.
Ahora sí salen todos a alzar la voz, a decir que Chope lleva rato denunciando estas cosas, que los futbolistas hacen y deshacen, pero por años han preferido callar para cuidar sus fuentes, para que les pasen información por abajo, para que el jugador o directivo llegue a sus programas, para que les manden camiseticas y, en algunos casos más volados, hasta para viajar con los clubes o selección en el mismo bus y dormir en el mismo hotel.
LEA MÁS: Esto dice el OIJ sobre el escándalo de Alejandro Bran y su vehículo baleado
Llevarse bien con los futbolistas o las fuentes no está mal; lo que sí es incorrecto es callar cosas o manipularlas. Personalmente, me llevo muy bien con muchas fuentes; saben que soy buena persona, profesional y que cuando me toca denunciar o criticar algo, lo hago con bases, no por mala leche. Algunos se enojan y solos se contentan y, si no, no es mi problema; en La Teja no somos porristas, somos periodistas.
También quedó al descubierto otro sector del periodismo deportivo que se mueve al ritmo del interés de sus fuentes.
Salir a decir que Kenneth Vargas fue separado para que pudiera solucionar la situación con su club y que Madrigal quedó fuera de la Sele por pasarse de cuarto es mentira, y no se vale engañar así y luego exigir que nuestro fútbol dé resultados, o que se profesionalice.
La Teja también hizo la tarea con este tema, reporteó y una fuente cercana a la Federación nos confirmó que esto no es así, que los tres jugadores fueron separados por indisciplina y, lo mejor, podemos publicar esto con la total tranquilidad de que es cierto.
LEA MÁS: Fedefútbol confirmó la razón por la que Warren Madrigal fue separado de la Selección de Costa Rica
Si de verdad queremos que nuestro fútbol mejore, los periodistas tenemos que poner también de nuestra parte, dejar de bailar al ritmo de lo que va aconteciendo, denunciar y criticar cuando toca (sin miedo a que los futbolistas o dirigenes se enojen) y tirar para arriba cuando las cosas se hacen bien.
El periodismo deportivo es más que ir a los estadios y disfrutar del show en primera fila.


