Sergio Alvarado.4 diciembre, 2018

Reunirse para participar en una fiesta para 40 niños y adolescentes en riesgo social que habitan en los albergues del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), fue el principal objetivo de jugadores de Alajuelense y Saprissa este martes en el que sin duda ha sido uno de sus más amistosos encuentros.

En el festejo que organizó la institución en el parque turístico del Monte de la Cruz, en San Rafael de Heredia con el apoyo de la empresa Maquila Lama no importaba a qué equipo se apoyara, si era morado, manudo o hasta algunos heredianos que estaban ahí, allí nadie estaba peleando por fútbol.

Johan Venegas fue el último de los jugadores en llegar, pero regaló bolas y otros obsequios a los niños. Foto: Diana Méndez.
Johan Venegas fue el último de los jugadores en llegar, pero regaló bolas y otros obsequios a los niños. Foto: Diana Méndez.

Por los rojinegros llegaron José Andrés Salvatierra y Pablo Gabas, quien se retiró el torneo anterior, mientras que por los tibaseños Johan Venegas y el brasileño Tassio Maia, que al menos con los chiquitos sí pudo tocar bola un rato y divertirse. Además llegó la goleadora de la primera división femenina, Prisicilla Chinchilla, de UCEM Alajuela.

Con el partido de vuelta de la fase final entre la Liga y el Team el próximo domingo la rivalidad quedó de lado, como por ejemplo con doña Cristina Serrano, quien tiene 25 años de laborar para el PANI y se considera la mamá, tía, abuelita y amiga de los niños.

Doña Cristina vive en Heredia, es vecina del estadio Eladio Rosabal Cordero, por lo que desde chiquilla se hizo fiebre del Team porque su papá la llevaba al estuche, pero no dudó para tomarse una foto con Pablo Gabas, quien en su época de jugador puso a sufrir más de una vez a los florenses.

Doña Cristina Serrano se llevó una foto con Pablo Gabas y dejaron de lado por un momento la mejenga del domingo. Foto: Sergio Alvarado Pol.
Doña Cristina Serrano se llevó una foto con Pablo Gabas y dejaron de lado por un momento la mejenga del domingo. Foto: Sergio Alvarado Pol.

“Soy herediana mil por mil, al principio no quería que clasificáramos porque uno se ilusiona y se pone a sufrir mucho cuando perdemos la final, pero ahora veo al equipo bien, espero que el domingo el equipo le gane a la Liga”, indicó la señora momentos antes de tomarse una foto con Gabas.

A pesar de la rivalidad deportiva, la señora nos comentó que admira mucho al argentino, porque además es una gran fiebre del programa Conexión Fútbol, donde lo ve todas las noches, por lo que quedó feliz de la vida con el recuerdito.

Con quien no estaba muy contenta es con la empresa Tigo, al igual que lo hicieron muchos aficionados ella nos aprovechó a nosotros para pegar el grito al cielo porque no pudo ver a su amado Team solo porque tiraron el partido por un canal de cable que pocos tienen.

“Nos castigó Heredia a los aficionados, me tocó pasar a puro radio como el tiempo de antes, yo siempre veo los partidos por tele o iba al estadio, pero fue una frustración tremenda, pero ni modo, les agradezco muchísimo a los liguistas que vinieron por los chicos, lo digo de corazón, pero el domingo será otra cosa”, vaciló doña Cristina.

Para Gabas, aunque se retiró recientemente sigue en el ojo de chicos y grandes y agradeció mucho que todavía lo tomen en cuenta para estos eventos.

El León compartió con los niños en los juguetes inflables en el parque. Foto: Diana Méndez.
El León compartió con los niños en los juguetes inflables en el parque. Foto: Diana Méndez.

"Estos son los momentos bonitos de la vida de uno como futbolista, ver a estos chicos sonreír y disfrutar. Ellos nos regalan esas sonrisas y nosotros recibimos una inyección de cariño que no tiene precio”, dijo Pablo.

Salvatierra estaba feliz entre tanto chiquito, repartiendo autógrafos en balones que regaló y tomándose fotos, era lo de menos el equipo al que apoyaban por lo que reflexionó que ojalá las cosas fueran así siempre.

“Ellos son niños que tal vez no la han pasado muy bien en su vida y además son muy sinceros, uno sabe que el cariño que le muestran a uno es real, que de verdad lo sienten, eso a uno como ser humano te llena mucho, cuando se te acercan no importan las camisetas, ojalá fuera algo más cultural así siempre, con cualquier persona, lo que hacemos nosotros es por noventa minutos, defendemos a nuestro equipo, pero después de ahí todos somos costarricenses, casi que una gran familia y deberíamos apoyarnos”, comentó Salva.

En el caso de los morados, dejaron un momento de ver a los manudos como potenciales rivales por un momento, para recordar su historia, como Johan Venegas, quien destacó que en su niñez no siempre la pasó bien cuando vivía en el barrio Envaco, en el centro de Limón.

“Son niños que van en crecimiento, son las futuras generaciones que regirán nuestro país y tomarán decisiones, que uno pueda aportar un granito de arena para lo que será su vida, muchos tienen problemas y circunstancias que pueden herirlos, nada le cuesta a uno compartir tiempo con ellos”, destacó el cachetón.

Tassio Maia podría irse pronto del Monstruo, pero al menos alegró a unos chiquitos este martes. Foto: Diana Méndez.
Tassio Maia podría irse pronto del Monstruo, pero al menos alegró a unos chiquitos este martes. Foto: Diana Méndez.

Por su parte, Tassio tocó el césped del parque del Monte de La Cruz y hasta rodó un poco la pecosa, lo que no hace hace rato con los morados, estar con los chiquitos le sirvió para salirse un toque de esa rutina.

“A mí me gusta mucho compartir con niños, para mí son los mejores, los aficionados más fieles, es un tiempo muy rico de estar acá. En la vida hay momentos para todo y en la cancha damos nuestro máximo esfuerzo por el equipo, pero esos espacios son realmente motivadores y enriquecedores para nosotros como futbolista”, dijo el brasileño.

Actividades como estas alegran el corazón, pero también dieron una muestrita a los morados que la final está cerca y desde ya le ponen el ojo a sus posibles rivales.